NOTICIAS

El muro entre Dominicana y Haití, una rémora entre pueblos

Haití, Dominicana, muro, fronterizo
Santo Domingo (Prensa Latina) El muro o verja perimetral inteligente que se levanta entre República Dominicana y Haití, se encamina a ser una rémora entorpecedora de las relaciones entre dos pueblos hermanos necesitados uno del otro en función de su futuro.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

Por Edilberto F. Méndez

Corresponsal de Prensa Latina en República Dominicana.

Con el reciente anuncio en la provincia Dajabón del inicio de esta obra por el presidente de este país, Luis Abinader, el asunto volvió a la palestra.

La valla de marras pretende controlar y limitar la inmigración y actividades comerciales tanto licitas como ilícitas entre estas dos naciones.

Según el mandatario, una frontera regulada es más segura, máxime con la grave situación en el país vecino “que ha traído desestabilización y una galopante crisis económica y alimentaria, la cual debe ser superada por los haitianos atendidos por la comunidad internacional”.

Aunque desde antes del pronunciamiento de Abinader se habían construido 23 kilómetros de la verja fronteriza, fue ese el momento escogido para llevarla a cabo sin pausa y concluir el proyecto en el segundo semestre de este año.

La frontera terrestre entre estas dos naciones tiene una extensión de 391,6 kilómetros y discurre por diversos accidentes geográficos- solo en ríos y arroyos tiene 172 kilómetros-, pero la verja como tal será de 160, con unas 170 torres de vigilancia y control, y 71 puertas de acceso.

La primera parte que estará lista en nueve meses constará de 54 kilómetros con 19 torres, 10 puertas de accesos y 54 caminos para patrullaje.

De acuerdo con el reconocido periodista Claudio Acosta, la obra tendrá baja utilidad pues caerá en manos de la corrupción y mantendrá el tráfico de ilegales y mercancías.

En un artículo de opinión, expresó que la iniciativa, aunque disparó los niveles de aceptación del presidente, no es respaldada por todos, pero quienes abordaron el tema, y probablemente también los observadores del graderío, coinciden en que no será suficiente para resolver el problema del éxodo de los haitianos.

“La inmigración siempre encuentra la manera de colarse por las porosidades de una frontera extensa y abrupta, que es un negocio para quienes la custodian en nombre de la defensa y preservación de nuestra soberanía e integridad territorial”, agregó.

Para el analista la valla tampoco impedirá el ingreso ilegal de todo tipo de mercancías, incluidas armas y drogas, pues los traficantes siempre se las arreglan para hacerse invisibles.

Y vaticinó que ocurrirá lo advertido por legisladores de la frontera: la construcción de la valla encarecerá los servicios ofrecidos por las mafias de este y aquel lado, las cuales dirigen el tráfico de ilegales, y deben estar de plácemes, como lo harán también quienes cobran por mirar para otro lado cuando alguien trata de ingresar a territorio dominicano.

Sin dudas, estamos en presencia de un proyecto el cual ha levantado no pocas ronchas en esta sociedad, pues mientras unos lo secundan, movimientos políticos y sociales lo consideran algo fuera de lugar y ajustado a otros tiempos, además una vergüenza pues separa a seres humanos.

Los problemas no se resuelven con muros

En un comunicado dado a conocer por un nutrido grupo de fuerzas progresistas, se dijo: Rechazamos el muro, porque no podemos permitir una Gaza en el Caribe, estos son ejemplos palpables de acciones odiosas e inaceptables de naciones imperialistas y expansionistas.

Asimismo, plantearon: “se nos quiere hacer creer a los dominicanos que nuestros problemas sociales y económicos son generados por Haití, y los problemas de la frontera serán resueltos construyendo esa división”.

Pero los problemas reales tienen su base en la cimiente del desigual e imperante sistema capitalista que llena los bolsillos a la oligarquía, al empresariado y a las transnacionales las cuales cargan con nuestras riquezas, agregaron los firmantes.

Para añadir más adelante: la obra es una concesión del gobierno en favor de los mal llamados “grupos nacionalistas” y sus reclamos racistas y xenófobos.

Finalmente, los movimientos políticos y sociales manifestaron que la población inmigrante haitiana en República Dominicana demostró ser, en sentido general, una diáspora movida por razones económicas y académicas, con estadísticas bajas en delincuencia y alta en producción económica

La historia demuestra no es posible separar los pueblos por muros, máxime cuando Haití, en un muy desigual negocio, es el segundo socio comercial de República Dominicana y la fuerza de trabajo del inmigrante haitiano desempeña un papel importante en nuestra economía, impulsando el desarrollo económico de los enriquecidos y el Estado, concluyó el documento.

Los contrarios a la verja consideran que en vez de esa construcción, lo justo es cultivar relaciones de igualdad, cooperación y solidaridad para la solución común de los problemas.

También abogan por desarrollar las economías de ambos países y una vida digna para ambos pueblos, promoviendo la creación de empresas generadoras de empleos y servicios dignos, sin depender de potencias extranjeras que imponen políticas para dividir, saquear y empobrecer.

En tanto, el muro avanza, sin dudas traerá sinsabores, discordias y falta de entendimiento, aun cuando persiste la esperanza de no profundice las diferencias en esta isla caribeña.

NOTAS RELACIONADAS
NOTAS RELACIONADAS
Agencias de noticias y medios digitales
nombre generico prensa latina

| Envía SMS al 8100 con el texto PL
Mantente informado con 4 mensajes x 25 cup

© 2016-2021 Agencia Informativa Latinoamericana S.A.

Radio – Televisión – Publicaciones impresas y digitales.
Todos los derechos reservados.

Calle E # 454 esq. 19, Vedado, La Habana, Cuba.
Teléf: (+53) 7 838 3496, (+53) 7 838 3497, (+53) 7 838 3498, (+53) 7 838 3499
Prensa Latina © 2021 .

Sitio diseñado y desarrollado por el Departamento de Desarrollo de la Dirección Técnica de Prensa Latina.

EDICIONES