NOTICIAS

Brasil retomará su curso, propuestas de Vamos Juntos Por Brasil (IV) (+Fotos)

Connecticut, EEUU. (Prensa Latina) Ya vimos que Brasil está sumido en el caos por el monstruoso gobierno de Jair Bolsonaro y su versión “mesiánica” del fascismo. ¿Pero cuál es la propuesta de cambio que ofrece la coalición dirigida por Lula da Silva?

José R. Oro, colaborador de Prensa Latina

A diferencia de otras proyecciones en los países de la región, los “Lineamientos del Programa de Reconstrucción y Transformación de Brasil 2023-2026”, tienen dos características bien importantes:

La primera es su nivel de detalle y de acciones concretas para superar los problemas. Es decir, la preparación para que sean puestos en la práctica social, que sean cambios implementables, vayan más allá de ser virtuosos deseos y generosas intenciones.

La segunda es que están siendo sometidos a discusión y propuestas de cambio por parte de todo el pueblo antes de convertirse en el programa del cambio y del futuro gobierno. Este último punto es de esencial significación, la vanguardia como el vocero y la fuerza motriz de ejecución de la voluntad del pueblo.

El sentido de la coalición “Vamos Juntos Por Brasil” no es solo trabajar por la victoria electoral sino, sobre todo, por un proyecto que reconstruya a Brasil en el presente y lo transforme para el futuro. El horizonte es la creación de un proyecto justo, solidario, sostenible, soberano y creativo por un Brasil de todos los brasileños.

Estos “Lineamientos…”, constan de 121 puntos, los que se dividen en tres acápites fundamentales, que discutiremos a continuación.

(I) Compromisos para la Reconstrucción del País.

Este acápite está formado por 11 puntos que describen el modo de erradicar las secuelas del brutal neoliberalismo sufrido, “la reconstrucción y transformación de un país devastado por un proceso de destrucción que trajo de vuelta el hambre, el desempleo, la inflación, el endeudamiento y el desaliento de las familias…”, “y que dilapida el patrimonio natural, profundizando las desigualdades y condenando al país al atraso y al aislamiento internacional”.

Resalta la importancia y necesidad del optimismo social, “La sociedad brasileña necesita volver a creer en su capacidad para cambiar el curso de la historia, para superar una profunda crisis social, humanitaria, política y económica, agravada por un gobierno negacionista, que descuidó los efectos de la pandemia, siendo el principal responsable de cientos de miles de muertos” y que hay que tener como “el primer y más urgente compromiso que asumimos, es restablecer las condiciones de vida de la gran mayoría de la población brasileña -los que más sufren la crisis, el hambre, el alto costo de la vida, los que han perdido su trabajo, hogar y vida familiar”.

Para ello se expresa sin ambigüedades que los miembros de la coalición de centro– izquierda e izquierda: “Estamos comprometidos con el desarrollo económico sostenible con estabilidad, para superar la crisis y contener la inflación, asegurando el crecimiento y la competitividad, la inversión productiva, en un ambiente de justicia fiscal y transparencia en la definición y ejecución de los presupuestos públicos” y con “…la justicia social y la inclusión con derechos, trabajo, empleo, ingresos y seguridad alimentaria para combatir el hambre, la pobreza, el desempleo, la precariedad del trabajo y el empleo, la desigualdad y la concentración del ingreso y de la riqueza”.

Asimismo con “ … los derechos humanos, la cultura y el reconocimiento de la diversidad, que protege a las personas de todas las formas de violencia, opresión, desigualdad, discriminación y que garantiza el derecho a la vida, la libertad, la memoria y la verdad” sin olvidar asuntos de tal relevancia como son “la sostenibilidad social, ambiental y económica y con la lucha contra el cambio climático. Esto requiere cuidar nuestros recursos naturales, producir y consumir de manera sustentable, y cambiar el patrón de producción y consumo de energía en el país, participando del esfuerzo global para combatir la crisis climática. Uniremos esfuerzos para construir sistemas alimentarios saludables y sostenibles y avanzar en la transición ecológica y energética para asegurar el futuro del planeta, apoyando el surgimiento de una economía verde inclusiva, basada en la conservación, restauración y uso sostenible de la biodiversidad”

(II) Desarrollo Social y Garantía de Derechos

Está formado por 35 puntos, destinados a ofrecer a todo el pueblo de Brasil, la construcción e implementación en la práctica de un estado de derecho, que incluye que: “El nuevo gobierno propondrá, luego de un extenso debate y negociación, una nueva legislación laboral que proporcione una amplia protección social para todas las formas de ocupación, empleo y relaciones laborales, con especial atención a aquellos que trabajan por cuenta propia, domésticos trabajadores y trabajadoras, teletrabajo y home office, mediada por apps y plataformas, revocando los hitos regresivos de la legislación laboral vigente, agravados por la última reforma y restableciendo el libre acceso a la justicia laboral” lo cual se hará “creando condiciones para el proceso de aumento de la materialidad y del acceso a los derechos asociados a las políticas inclusivas previstas por la Constitución Federal de 1988”.

Se compromete el nuevo gobierno con “retomar la centralidad y urgencia de combatir el hambre y la pobreza, así como garantizar los derechos a la seguridad alimentaria y nutricional y la asistencia social” en este proceso está enmarcada una Reforma Agraria.

Sera establecida una política educativa integral e inclusiva, con oportunidades para todos: “El país invertirá nuevamente en la educación de calidad, en el derecho al conocimiento y en el fortalecimiento de la educación básica, desde las guarderías hasta los posgrados”

La situación de la Salud Publica, después de la desastrosa acción del gobierno de Jair Bolsonaro durante la Pandemia (que hubiera sido muchísimo peor si no es por el heroísmo de la trabajadores de la salud y autoridades locales), implica la necesidad de: “Reafirmar nuestro compromiso con el fortalecimiento del SUS (Sistema Único de Salud) público y universal, mejorando su gestión, valorizando y capacitando a los profesionales de la salud, retomando políticas como Mas Médicos y Farmacia Popular, así como reconstruyendo y promoviendo el Complejo Económico y la Industria de la Salud”.

Muy importantes compromisos son adquiridos en este programa para el desarrollo de la Cultura y su llegada a todos los rincones del país mediante el Sistema Nacional de Cultura; del acceso al deporte y la recreación como una forma también de enfrentar la violencia y el desarrollo de un pueblo saludable.

En las ciudades brasileñas vive el 85 por ciento de la población. El nuevo gobierno se propone: “Retomar políticas …hacia una amplia Reforma Urbana, reduciendo las desigualdades socio- territoriales y promoviendo la transición ecológica de las ciudades a través de inversiones integradas en infraestructura de transporte público, vivienda, saneamiento básico y equipamiento social. Apoyaremos y fomentaremos ciudades creativas y sostenibles”, lo que incluye destacadamente un amplio programa de acceso a la vivienda.

Se compromete el programa de Lula a fomentar la “seguridad pública como un derecho fundamental” y “el gobierno federal implementará y perfeccionará el Sistema Único de Seguridad Pública, modernizando las estrategias, instrumentos y mecanismos de gobernanza y gestión”…, “el país necesita una nueva política de drogas, intersectorial y enfocada en la reducción de riesgos”.

Se compromete esta coalición progresista encabezada por el gran Lula da Silva con “garantizar la protección integral de la dignidad humana de las mujeres, así como desarrollar políticas públicas para prevenir la violencia y garantizar sus vidas” y afirman que “debemos enfrentar la realidad que hace que la pobreza tenga “rostro de mujer”, especialmente de “mujer negra”.

La lucha contra el racismo es un elemento principal del programa. Es fundamental implementar un amplio conjunto de políticas públicas para promover la igualdad racial y combatir el racismo estructural, inseparables del combate a la pobreza, el hambre y las desigualdades, que garanticen acciones afirmativas para la población negra y su desarrollo integral en los más diversos ámbitos”.

Se defenderá el derecho a tener la orientación sexual que se desee, al bienestar y crecimiento de oportunidades de la juventud en su conjunto, a la protección de las personas con discapacidad, a las familias “con prioridad en la protección y cuidado de los hijos y su niñez” y se “prestará especial atención a los miles de niños, niñas y adolescentes huérfanos a consecuencia del Covid-19”. “Trabajaremos en la construcción de políticas que aseguren los derechos de las personas mayores a un envejecimiento activo, saludable y participativo”

No olvida expresar que el “compromiso de reivindicación de derechos es amplio e incluye la protección y garantía de los derechos de los animales, domésticos y silvestres”

(III) Desarrollo económico y sostenibilidad socioambiental y climática

El desarrollo económico balanceado y sostenible de un país con gigantescos recursos, es esencial para obtener una mejor vida para todo el pueblo de Brasil. No se puede distribuir lo que no se ha producido primero.

Dicen los “Lineamientos del Programa de Reconstrucción y Transformación de Brasil 2023-2026”, que el: “crecimiento, el empleo y la renta y la búsqueda de la estabilidad de precios será una tarea prioritaria de nuestro gobierno … Adoptaremos una estrategia nacional de desarrollo justo, solidario, sustentable, soberano y creativo, buscando la superación del modelo neoliberal que llevó al país al atraso. Las inversiones en infraestructura urbana, comunicaciones y cambios en los patrones de consumo y producción de energía abren enormes posibilidades para nuevos tipos de industrias y servicios” se precisa que “Lucharemos contra el uso depredador de los recursos naturales y fomentaremos actividades económicas con menor impacto ecológico”.

Los ingresos del estado para ser invertidos en el desarrollo deben provenir proporcionalmente, acorde con el ingreso de los ciudadanos y empresas.

Para ello se asevera que: “Construiremos un nuevo régimen fiscal que sea creíble, predecible y sostenible. Pongamos de nuevo a los pobres en el presupuesto y a los superricos pagando impuestos… con una reforma tributaria solidaria, justa y sostenible que simplifique los impuestos y en la que los pobres paguen menos y los ricos paguen más… utilizando los fondos recaudados para invertir sabiamente en programas y proyectos con una alta capacidad para inducir el crecimiento, promover la igualdad y generar ganancias de productividad”

Consideran que “Es tarea prioritaria coordinar la política económica para combatir la inflación y enfrentar la hambruna, en particular la de alimentos y combustibles y electricidad” mediante “El fortalecimiento de la producción agropecuaria, en los frentes de la agricultura familiar, la agricultura tradicional y la agroindustria sostenible, es estratégico para repensar el patrón de producción y consumo y la matriz productiva nacional, con miras a ofrecer alimentos saludables a la población” .

Otros aspectos estratégicos del sector primario de la economía son bien definidos en el programa de gobierno. “Brasil es un importante productor de minerales, la actividad minera debe estimularse a través de mayores vínculos industriales internos y un compromiso con la protección del medio ambiente, los derechos de los trabajadores y el respeto por las comunidades locales. Se debe mejorar el estándar de regulación minera y se combatirá duramente la minería ilegal, particularmente en la Amazonía”

Propósitos semejantes se refieren al uso de agua, la importantísima seguridad energética de Brasil, la producción de derivados del petróleo y gas, la interrupción de las políticas actuales de privatización de los recursos de minerales fósiles y de la distribución de energía. Se plantea definidamente el fortalecimiento de la Banca, y la inversión en la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), así como “un gran proceso de transformación digital en el país, asegurando internet de calidad en todo el territorio y para todos”.

Se tiene muy en cuenta que: “En un país como Brasil, es necesario combatir las desigualdades regionales, fortaleciendo el desarrollo de las regiones y estimulando nuevas experiencias de cooperación y ordenamiento territorial”.

Uno de los puntos más críticos del programa es el ambiental, donde se plantea: “Los costos de no enfrentar el problema climático son inaceptables, con proyecciones de fuerte reducción del PIB, pérdidas significativas en la producción nacional en el mediano plazo y, principalmente, la pérdida de vidas y sufrimiento humano, sumado a las constantes tragedias ambientales”. “Es imperativo defender la Amazonía de la política de devastación del actual gobierno”.

Y culmina este vital acápite: “Estamos comprometidos a desbloquear el potencial económico y social de la economía de la biodiversidad, intrínsecamente vinculado al desarrollo de las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras nacionales”

(IV) Defensa de la democracia y reconstrucción del Estado y la soberanía

El nuevo gobierno que prepara “Vamos Juntos Por Brasil” le ofrece al pueblo “Defender los derechos civiles, las garantías y las libertades individuales, incluido el respeto a la libertad religiosa y de culto y la lucha contra la intolerancia, que se han vuelto urgentes para la democracia brasileña. Enfrentemos el odio, la violencia, la discriminación y la exclusión”

Se precisa “defender la integración de América del Sur, América Latina y el Caribe, con miras a mantener la seguridad regional y promover un desarrollo integrado de nuestra región, volver a fortalecer Mercosur, UNASUR, CELAC y BRICS”.

Además, “Nuestro gobierno procurará, con base en los principios del Estado Democrático de Derecho, que se restablezcan los instrumentos anti– corrupción y que se obtenga un fortalecimiento del Poder Judicial, la libertad de expresión es un derecho de todos, dentro de los marcos legales previstos en la Constitución.

Ya la Integración Regional y otros elementos estratégicos de política exterior están siendo vislumbrados, desde la visita en días pasado de la vicepresidenta electa (asume este 7 de agosto) de Colombia, Francia Mestre.

Estos “Lineamientos del Programa de Reconstrucción y Transformación de Brasil 2023-2026” son tan formidables y avanzados como sea posible serlo. Por su alcance y envergadura, así como por ser brindado al público para su comentario y propuestas de cambios, adquiere una naturaleza cuasi constitucional.

Por ello la coalición liderada por Lula le ofrece al pueblo brasileño compromisos concretos y detallados que son prácticamente desconocidos en otras campañas electorales del mundo. En vez de consignas, politiqueras muchas veces, estas son tareas reales por acometer y cumplir.

(Fin de la cuarta parte)

rmh/jro

(Tomado de Firmas Selectas)

NOTAS RELACIONADAS
NOTAS RELACIONADAS
EDICIONES