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Muy complicado el rescate de mineros mexicanos por nueva inundación

Ciudad de México, 15 ago (Prensa Latina) Las labores de rescate de 10 trabajadores mexicanos atrapados desde hace 13 días en la mina Pinabete, Coahuila, se complicó muchísimo por una nueva inundación muy grande en las últimas horas.

Así lo informó hoy en la conferencia de prensa matutina presidencial en el Palacio Nacional la coordinadora de Protección Civil, Laura Velázquez, quien informó que la inundación ahora es peor que la inicial por la filtración de enormes volúmenes de agua de una instalación vecina.

La mina Concha Norte, abandonada hace 28 años, y aledaña a la Pinabete, contenía 1,9 millones de metros cúbicos y, al parecer, colapsó una de sus paredes y el agua comenzó a trasladarse por el socavón abierto a los túneles y galerías precisamente en el momento en que iban a ingresar los rescatistas a los tres pozos donde están los obreros.

El agua lo inundó todo cuando ya el pozo 2 estaba en un nivel óptimo para bajar de 1,6 metros de profundidad al igual que el 2 y el 3, pero todo el trabajo y el esfuerzo realizado durante 279 horas consecutivas se perdió debido a la nueva inundación.

Ahora en el pozo 2 por donde iban a bajar las aguas tienen una profundidad de 38,49 metros, el 3 llegó a 41,47 metros, y el 4 a 44,14 lo que obliga a empezar de nuevo y cambiar la táctica.

Esa es la situación en el último chequeo a las 05:00, hora local, de este lunes, explicó la funcionaria desde las minas donde se encuentra desde que se produjo el accidente.

Dijo que se mantiene e intensificó el bombeo con 14 potentes máquinas, que acumulan 990 caballos de fuerza y mantienen un flujo de tres mil 761 metros cúbicos por segundo, y el total agua sacada supera los 250 mil metros cúbicos, con los cuales se puede llenar casi 227 mil tanques caseros de agua.

Explicó que, aun con sus altos volúmenes de agua, intentaron introducir buzos para que examinaran la nueva situación, pero fue imposible por la cantidad de objetos contundentes, maderos y rocas que flotan y se arremolinan en los pozos.

El plan inmediato, indicó, es perforar otros 20 fosos de seis pulgadas, inyectar cemento a través de ellos para llegar a los túneles y galerías y tratar de taponear los ingresos de agua, mientras se potencia el bombeo para volver a achicar los tres pozos nuevamente y crear otra vez las condiciones para bajar, como se hizo al principio.

mgt/lma

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