“La salud no puede depender de medidas coyunturales”, expresa el comunicado circulado a la prensa por la Vicepresidencia en respuesta a una invitación formulada este lunes a Lara en un discurso por el presidente, Rodrigo Paz, para que se sume a la reducción de su sueldo.
El anuncio presidencial se produjo durante el acto de promulgación de la Ley de Regulación de Estados de Excepción, que autoriza el empleo de las Fuerzas Armadas y la Policía en el enfrentamiento a los bloqueos que mantienen desde hace 39 días sectores sociales con la exigencia de la renuncia del dignatario Paz.
Durante su intervención ante ministros, altos mandos militares y policiales en la Casa Grande del Pueblo (sede gubernamental), Paz informó que la rebaja del 50 por ciento de los salarios del presidente y los ministros será establecida mediante un decreto supremo que definirá los alcances de la medida y el destino de los recursos generados.
Agregó que el dinero ahorrado se destinará a un fondo específico el cual será administrado por el Ejecutivo y beneficiará a pacientes con enfermedades renales.
Al respecto, el pronunciamiento advierte que desde “hace meses el vicepresidente del Estado (…) planteó la necesidad de reducir los salarios de altas autoridades del Estado como una medida de austeridad que beneficie al conjunto de los bolivianos, por ello, resulta evidente que este debate no es nuevo”.
El texto expresa como preocupación fundamental una serie de preguntas: “¿quién administrará ese fondo?, ¿bajo qué mecanismos de control? ¿Qué instituciones fiscalizarán el uso de esos recursos?,¿cómo se garantizará que el dinero llegue efectivamente a quienes lo necesitan?
Agrega el documento que los pacientes renales merecen certezas, no promesas, políticas públicas permanentes, presupuesto garantizado y mecanismos transparentes de ejecución.
“La solución no pasa por crear fondos -considera el escrito-, cuya administración y control aún no están claramente definidos. La solución pasa por fortalecer el presupuesto de salud mediante mecanismos institucionales, fiscalización efectiva, y una distribución transparente de los recursos públicos”.
Reitera el comunicado que la salud debe estar respaldada por decisiones estructurales que generen resultados concretos para todos los bolivianos.
“Bolivia necesita menos anuncios y más soluciones de fondo”, concluye el comunicado que sintetiza la respuesta del vicepresidente Lara, quien se declara opositor al Gobierno de Rodrigo Paz.
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