Agricultura Capodarco, una mano tendida por la esperanza (+Fotos)
Agricultura Capodarco, una mano tendida por la esperanza (+Fotos)
Agricultura Capodarco, una mano tendida por la esperanza (+Fotos)
Texto y FotosPL: Frank González*Roma, (Prensa Latina). Entre huertos, viñedos y olivares crece en el Parque Regional de los Castillos Romanos, Agricultura Capodarco, uno de los primeros proyectos italianos de integración social e inserción laboral de personas vulnerables a través de la agricultura.
Agricultura Capodarco fue fundada en 1978 por el sacerdote católico Franco Monterubbianesi, a la sombra de la Comunidad de Capodarco creada por él 12 años antes en la región de Las Marcas para propiciar la incorporación plena de las personas discapacitadas a la actividad social y laboral.
Cuenta Giulia Cerqueti en su libro 'Esta tierra es también mía', que en 1978 la pareja de discapacitados integrada por Milly Luska y Memmo Mezzani, amparados por la Comunidad Capodearco, de Roma, liderada por el propio don Franco, decidieron emigrar al campo y dedicarse a la agricultura.
Arribaron a Grotaferrata junto con un grupo de objetores de conciencia quienes aprendieron a cultivar la tierra y se transformaron en campesinos, precisa Cerqueti, quien explica cómo ese fue el núcleo inicial que acogió a otras personas discapacitadas, vulnerables, marginadas y sin familia.
Los principios fundacionales, añade la periodista, fueron: vida comunitaria autogestionada, apoyo recíproco, participación e inserción laboral, en un espacio de unas tres hectáreas el cual se amplió progresivamente.
La cooperativa evoluciona
La cooperativa, según expuso en diálogo con Prensa Latina su actual administrador, Felipe Bonadonna, experimentó un cambio importante 20 años más tarde, cuando sus socios decidieron comenzar a elaborar productos de calidad capaces de competir en el mercado.
Somos 40 socios (todos trabajadores) y cerca de una veintena de empleados, además de los jóvenes participantes en los proyectos sociales, señala Felipe, quien plantea se trabaja 'en un nuevo proyecto denominado Dopo di Noi (Después de Nosotros)' concebido para que la cooperativa perdure con sus bases fundacionales.

Junto a los proyectos centrados en la atención y rehabilitación de personas discapacitadas o marginadas socialmente, en este lugar situado a 1,6 kilómetros de la localidad medieval de Grotaferrata, se realizan actividades eco-didácticas, con la participación de niños y niñas.
La cooperativa ofrece también servicios de restauración alimentaria, comercializa sus productos elaborados a partir de procesos totalmente biológicos, entre los cuales se incluyen frutas, hortalizas, dulces, miel, vino y aceite de oliva, al tiempo que pone a disposición del público sus espacios para actividades sociales de diverso tipo.
En la sede central de Agricultura Capodarco, donde radican la administración, el restaurante y el mercado agroalimentario, se percibe un ambiente de trabajo con un espíritu de equipo, donde la multifuncionalidad está presente en todos los ámbitos como explica Alessandra Spagnoli, la encargada de los proyectos sociales.

Esta mujer menuda, de tez trigueña y ágil andar, socia de la cooperativa, se incorporó como técnica en agricultura biológica hace alrededor de dos décadas a esta escuadra donde todos hacen de todo.
Desde entonces participó 'en muchos proyectos sociales de la cooperativa', aunque aclara que esa no es su única función y añade que 'tenemos una empresa muy diversificada con más de 40 hectáreas ubicadas en varias zonas, incluso algunas muy distantes, pero somos afortunados porque el viñedo está aquí al lado'.
Allí crecen las uvas del tipo Malvasia del Lazio, Trebbiano Toscano, Bombino, Sangiovese, Cabernet Sauvignon y Merlot Tellus, a partir de las cuales se elaboran vinos como el Biancodarco, Don Franco, San Nilo Bianco y San Nilo Rosso.
Los proyectos sociales
Alessandra explica que los proyectos sociales se nutren de personas con discapacidades físicas y mentales, estas últimas escogidas por el Departamento de Higiene Mental del distrito Roma VI, entre ellas algunas con retardo mental, patologías síquicas y marginación por varios factores como la drogadicción.
Por lo general son grupos de hasta 15 miembros, aunque pueden ser diseñados también para brindar atención personal especializada.
Uno de los proyectos emblemáticos de Agricultura Capodarco es Vivaio, cuya traducción al español es vivero, o Viva-io (viva yo), creado en 2008 como laboratorio social con una proyección decenal, basado en la terapia laboral a través del contacto con la naturaleza y otras personas.
Desde el punto de vista terapéutico ?puntualiza la información suministrada por la institución- Viva-io 'aumenta la autonomía de los sujetos incluso a través de la formación y el trabajo en un sector específico, perfectamente integrado en la actividad agrícola y comercial cotidiana de la cooperativa'.
Alessandra resalta la importancia de que esas personas salgan de su casa todas las mañanas a trabajar, compartan con otras y regresen a sus respectivos hogares una vez concluida la jornada, lo cual 'les hace pensar que ellos también tienen una vida normal, sobre todo quienes padecen alguna patología'.
Además de este tipo de proyectos contenedores ?acota- están los personalizados con algunos casos que seguimos durante un período o para toda la vida, aunque algunos deciden retirarse antes de finalizar el período de integración.
Visitar Agricultura Capodarco, recorrer sus instalaciones y comprobar los resultados de su labor a favor de la integración social y la inserción laboral de personas vulnerables, resulta una grata experiencia a través de la cual se puede constatar la importancia de una mano tendida para no perder la esperanza.
*Corresponsal de Prensa Latina en Italia.
rr/fgg
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Texto y FotosPL: Frank González*
Roma, (Prensa Latina). Entre huertos, viñedos y olivares crece en el Parque Regional de los Castillos Romanos, Agricultura Capodarco, uno de los primeros proyectos italianos de integración social e inserción laboral de personas vulnerables a través de la agricultura.
Con unas 43 hectáreas de área cultivada, 40 socios y una veintena de otros trabajadores, esta cooperativa social de tipo B asegura la sostenibilidad de su labor humanista a través del agroturismo, en armonía con el medio ambiente, basada en los postulados de la denominada Agricultura Social.
Agricultura Capodarco fue fundada en 1978 por el sacerdote católico Franco Monterubbianesi, a la sombra de la Comunidad de Capodarco creada por él 12 años antes en la región de Las Marcas para propiciar la incorporación plena de las personas discapacitadas a la actividad social y laboral.
Cuenta Giulia Cerqueti en su libro 'Esta tierra es también mía', que en 1978 la pareja de discapacitados integrada por Milly Luska y Memmo Mezzani, amparados por la Comunidad Capodearco, de Roma, liderada por el propio don Franco, decidieron emigrar al campo y dedicarse a la agricultura.
Arribaron a Grotaferrata junto con un grupo de objetores de conciencia quienes aprendieron a cultivar la tierra y se transformaron en campesinos, precisa Cerqueti, quien explica cómo ese fue el núcleo inicial que acogió a otras personas discapacitadas, vulnerables, marginadas y sin familia.
Los principios fundacionales, añade la periodista, fueron: vida comunitaria autogestionada, apoyo recíproco, participación e inserción laboral, en un espacio de unas tres hectáreas el cual se amplió progresivamente.
La cooperativa evoluciona
La cooperativa, según expuso en diálogo con Prensa Latina su actual administrador, Felipe Bonadonna, experimentó un cambio importante 20 años más tarde, cuando sus socios decidieron comenzar a elaborar productos de calidad capaces de competir en el mercado.
Somos 40 socios (todos trabajadores) y cerca de una veintena de empleados, además de los jóvenes participantes en los proyectos sociales, señala Felipe, quien plantea se trabaja 'en un nuevo proyecto denominado Dopo di Noi (Después de Nosotros)' concebido para que la cooperativa perdure con sus bases fundacionales. 
Junto a los proyectos centrados en la atención y rehabilitación de personas discapacitadas o marginadas socialmente, en este lugar situado a 1,6 kilómetros de la localidad medieval de Grotaferrata, se realizan actividades eco-didácticas, con la participación de niños y niñas.
La cooperativa ofrece también servicios de restauración alimentaria, comercializa sus productos elaborados a partir de procesos totalmente biológicos, entre los cuales se incluyen frutas, hortalizas, dulces, miel, vino y aceite de oliva, al tiempo que pone a disposición del público sus espacios para actividades sociales de diverso tipo.
En la sede central de Agricultura Capodarco, donde radican la administración, el restaurante y el mercado agroalimentario, se percibe un ambiente de trabajo con un espíritu de equipo, donde la multifuncionalidad está presente en todos los ámbitos como explica Alessandra Spagnoli, la encargada de los proyectos sociales.
Esta mujer menuda, de tez trigueña y ágil andar, socia de la cooperativa, se incorporó como técnica en agricultura biológica hace alrededor de dos décadas a esta escuadra donde todos hacen de todo.
Desde entonces participó 'en muchos proyectos sociales de la cooperativa', aunque aclara que esa no es su única función y añade que 'tenemos una empresa muy diversificada con más de 40 hectáreas ubicadas en varias zonas, incluso algunas muy distantes, pero somos afortunados porque el viñedo está aquí al lado'.
Allí crecen las uvas del tipo Malvasia del Lazio, Trebbiano Toscano, Bombino, Sangiovese, Cabernet Sauvignon y Merlot Tellus, a partir de las cuales se elaboran vinos como el Biancodarco, Don Franco, San Nilo Bianco y San Nilo Rosso.
Los proyectos sociales
Alessandra explica que los proyectos sociales se nutren de personas con discapacidades físicas y mentales, estas últimas escogidas por el Departamento de Higiene Mental del distrito Roma VI, entre ellas algunas con retardo mental, patologías síquicas y marginación por varios factores como la drogadicción.
Por lo general son grupos de hasta 15 miembros, aunque pueden ser diseñados también para brindar atención personal especializada.
Uno de los proyectos emblemáticos de Agricultura Capodarco es Vivaio, cuya traducción al español es vivero, o Viva-io (viva yo), creado en 2008 como laboratorio social con una proyección decenal, basado en la terapia laboral a través del contacto con la naturaleza y otras personas.
Desde el punto de vista terapéutico ?puntualiza la información suministrada por la institución- Viva-io 'aumenta la autonomía de los sujetos incluso a través de la formación y el trabajo en un sector específico, perfectamente integrado en la actividad agrícola y comercial cotidiana de la cooperativa'.
Alessandra resalta la importancia de que esas personas salgan de su casa todas las mañanas a trabajar, compartan con otras y regresen a sus respectivos hogares una vez concluida la jornada, lo cual 'les hace pensar que ellos también tienen una vida normal, sobre todo quienes padecen alguna patología'.
Además de este tipo de proyectos contenedores ?acota- están los personalizados con algunos casos que seguimos durante un período o para toda la vida, aunque algunos deciden retirarse antes de finalizar el período de integración.
Visitar Agricultura Capodarco, recorrer sus instalaciones y comprobar los resultados de su labor a favor de la integración social y la inserción laboral de personas vulnerables, resulta una grata experiencia a través de la cual se puede constatar la importancia de una mano tendida para no perder la esperanza.
*Corresponsal de Prensa Latina en Italia.
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