Los temerarios del camino (en El Líbano)
Los temerarios del camino (en El Líbano)
Los temerarios del camino (en El Líbano)
29 de septiembre de 2019, 2:22Por Armando Reyes*
Beirut, (Prensa Latina) La temeridad de los automovilistas libaneses roza la imprudencia y como resultado el promedio de muertes por accidentes de tránsito suma 23 por cada 100 mil personas.
Beirut, (Prensa Latina) La temeridad de los automovilistas libaneses roza la imprudencia y como resultado el promedio de muertes por accidentes de tránsito suma 23 por cada 100 mil personas.
'No sabemos por qué tenemos accidentes (de tráfico) ?simplemente no podemos decir qué los causa', declaró Kamel Ibrahim, director de la Academia Internacional de Seguridad Vial de El Líbano.
Es difícil encontrar una solución, cuando no podemos decir si los accidentes son provocados por distracción, exceso de velocidad u otra cosa, acotó.
La carnicería en las carreteras libanesas dominó portadas de los periódicos a principios de este mes, después que al menos 11 personas perdieron la vida en un fin de semana.
Según cifras de 2013 aportadas por la Organización Mundial de la Salud, hay unas 23 muertes en carretera por cada 100 mil libaneses, un promedio exorbitante si se compara con el de Estados Unidos, 11, y el de la Unión Europea, cinco.
El fundador de la organización no gubernamental de seguridad vial Yasa Internacionaal, Ziad Akl, asegura que no hay una causa única.
La ministra del Interior, Raya El Hassan, apuntó que, por el momento, no son exactas las estadísticas de los accidentes de tráfico en el país.
'Estamos tratando de poner en funciones un observatorio que nos permita abordar los desafíos en su raíz', agregó.
De acuerdo con el asesor internacional de transporte y logística, Yarob Badr, las estadísticas en el Líbano son muy pobres, pues no hay investigación científica o técnica.
La ausencia de una respuesta definitiva sobre las causas de los accidentes de tráfico coloca en difícil situación a quienes intentan evitarlos.
En la actualidad, las estadísticas de tráfico se basan en informes producidos por las Fuerzas de Seguridad Interna (FSI) con solo información básica.
'?Son informes aproximados que pueden ser útiles hasta cierto límite', definió el director de la Academia de Educación Vial.
Sin embargo, dijo que el observatorio encabezado por el primer ministro, Saad Hariri, y que ahora está en proceso de formación con el apoyo del Banco Mundial y el Consejo Nacional de Seguridad Vial, ayudaría a proporcionar claridad.
La FSI a menudo está en el centro de atención cuando se trata del tema de la accidentalidad, en tanto que sus agentes son los responsables de emitir multas por exceso de velocidad u otras infracciones y controlar los cruces.
Hay muchos organismos involucrados en la seguridad vial, pero solo los agentes de las Fuerzas de Seguridad Interna destacan en los medios de comunicación, al ser los más visibles, indicó una fuente del mencionado organismo a condición de anonimato.
También se quejó de la falta de apoyo para implementar las leyes de tránsito.
'Estamos en el terreno y, por supuesto, tenemos responsabilidad, pero necesitamos ayuda', dijo.
Entidades especializadas de la región alegan que El Líbano carece de criterios para obtener un buen estándar de intervención en seguridad vial, falta de observatorio para recopilar datos y estrategia nacional de seguridad.
Una estrategia integral permitiría trabajar con más efectividad y brindaría a todos los interesados un plan de acción claro e aplicable, estiman los expertos.
Lo clave en esa línea consiste en poner a funcionar la ley de tránsito aprobada en 2012 y en vigencia desde 2015, que solo se aplica de manera parcial.
Esa legislación obliga a una revisión sólida del sistema de licencias, obligatoriedad de uso de cinturones de seguridad y multas por hablar con celulares al volante, pero esto lo último es lo más común en las calles y carreteras libanesas y hasta conductores de motos que se ven por doquier.
La ley de tráfico es buena, pero falta su aplicación, a juicio de Ibrahim.
Sin embargo, a los conductores también toca un papel de responsabilidad y de autodisciplina para no aprovecharse de la indulgencia de las autoridades.
Una aplicación blanda del cumplimiento de la ley, influye en que el conductor asuma su parte en la seguridad vial, pero por desgracia ese factor falta en una parte considerable de la población, expresó Ramzi Salameh, secretario del Consejo Nacional de Seguridad Vial.
'Nadie te obliga a acelerar, beber o conducir', puntualizó Lena Gebrane, de la ONG de seguridad vial Kunhadi, y subrayó que, en todo caso, hay corrupción y negligencia de las autoridades del tránsito.
En cualquier caso, tomar el volante para trasladarse por una carretera libanesa, en especial los fines de semana, supone una competencia con los temerarios de las vías, cuyo único interés consiste en pasar a los demás y alardear de la potencia de sus automóviles.
*Corresponsal de Prensa Latina en El Líbano
rr/arc
Es difícil encontrar una solución, cuando no podemos decir si los accidentes son provocados por distracción, exceso de velocidad u otra cosa, acotó.
La carnicería en las carreteras libanesas dominó portadas de los periódicos a principios de este mes, después que al menos 11 personas perdieron la vida en un fin de semana.
Según cifras de 2013 aportadas por la Organización Mundial de la Salud, hay unas 23 muertes en carretera por cada 100 mil libaneses, un promedio exorbitante si se compara con el de Estados Unidos, 11, y el de la Unión Europea, cinco.
El fundador de la organización no gubernamental de seguridad vial Yasa Internacionaal, Ziad Akl, asegura que no hay una causa única.
La ministra del Interior, Raya El Hassan, apuntó que, por el momento, no son exactas las estadísticas de los accidentes de tráfico en el país.
'Estamos tratando de poner en funciones un observatorio que nos permita abordar los desafíos en su raíz', agregó.
De acuerdo con el asesor internacional de transporte y logística, Yarob Badr, las estadísticas en el Líbano son muy pobres, pues no hay investigación científica o técnica.
La ausencia de una respuesta definitiva sobre las causas de los accidentes de tráfico coloca en difícil situación a quienes intentan evitarlos.
En la actualidad, las estadísticas de tráfico se basan en informes producidos por las Fuerzas de Seguridad Interna (FSI) con solo información básica.
'?Son informes aproximados que pueden ser útiles hasta cierto límite', definió el director de la Academia de Educación Vial.
Sin embargo, dijo que el observatorio encabezado por el primer ministro, Saad Hariri, y que ahora está en proceso de formación con el apoyo del Banco Mundial y el Consejo Nacional de Seguridad Vial, ayudaría a proporcionar claridad.
La FSI a menudo está en el centro de atención cuando se trata del tema de la accidentalidad, en tanto que sus agentes son los responsables de emitir multas por exceso de velocidad u otras infracciones y controlar los cruces.
Hay muchos organismos involucrados en la seguridad vial, pero solo los agentes de las Fuerzas de Seguridad Interna destacan en los medios de comunicación, al ser los más visibles, indicó una fuente del mencionado organismo a condición de anonimato.
También se quejó de la falta de apoyo para implementar las leyes de tránsito.
'Estamos en el terreno y, por supuesto, tenemos responsabilidad, pero necesitamos ayuda', dijo.
Entidades especializadas de la región alegan que El Líbano carece de criterios para obtener un buen estándar de intervención en seguridad vial, falta de observatorio para recopilar datos y estrategia nacional de seguridad.
Una estrategia integral permitiría trabajar con más efectividad y brindaría a todos los interesados un plan de acción claro e aplicable, estiman los expertos.
Lo clave en esa línea consiste en poner a funcionar la ley de tránsito aprobada en 2012 y en vigencia desde 2015, que solo se aplica de manera parcial.
Esa legislación obliga a una revisión sólida del sistema de licencias, obligatoriedad de uso de cinturones de seguridad y multas por hablar con celulares al volante, pero esto lo último es lo más común en las calles y carreteras libanesas y hasta conductores de motos que se ven por doquier.
La ley de tráfico es buena, pero falta su aplicación, a juicio de Ibrahim.
Sin embargo, a los conductores también toca un papel de responsabilidad y de autodisciplina para no aprovecharse de la indulgencia de las autoridades.
Una aplicación blanda del cumplimiento de la ley, influye en que el conductor asuma su parte en la seguridad vial, pero por desgracia ese factor falta en una parte considerable de la población, expresó Ramzi Salameh, secretario del Consejo Nacional de Seguridad Vial.
'Nadie te obliga a acelerar, beber o conducir', puntualizó Lena Gebrane, de la ONG de seguridad vial Kunhadi, y subrayó que, en todo caso, hay corrupción y negligencia de las autoridades del tránsito.
En cualquier caso, tomar el volante para trasladarse por una carretera libanesa, en especial los fines de semana, supone una competencia con los temerarios de las vías, cuyo único interés consiste en pasar a los demás y alardear de la potencia de sus automóviles.
*Corresponsal de Prensa Latina en El Líbano
rr/arc
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29 de septiembre de 2019, 2:22Por Armando Reyes*
Beirut, (Prensa Latina) La temeridad de los automovilistas libaneses roza la imprudencia y como resultado el promedio de muertes por accidentes de tránsito suma 23 por cada 100 mil personas.
'No sabemos por qué tenemos accidentes (de tráfico) ?simplemente no podemos decir qué los causa', declaró Kamel Ibrahim, director de la Academia Internacional de Seguridad Vial de El Líbano.
Es difícil encontrar una solución, cuando no podemos decir si los accidentes son provocados por distracción, exceso de velocidad u otra cosa, acotó.
La carnicería en las carreteras libanesas dominó portadas de los periódicos a principios de este mes, después que al menos 11 personas perdieron la vida en un fin de semana.
Según cifras de 2013 aportadas por la Organización Mundial de la Salud, hay unas 23 muertes en carretera por cada 100 mil libaneses, un promedio exorbitante si se compara con el de Estados Unidos, 11, y el de la Unión Europea, cinco.
El fundador de la organización no gubernamental de seguridad vial Yasa Internacionaal, Ziad Akl, asegura que no hay una causa única.
La ministra del Interior, Raya El Hassan, apuntó que, por el momento, no son exactas las estadísticas de los accidentes de tráfico en el país.
'Estamos tratando de poner en funciones un observatorio que nos permita abordar los desafíos en su raíz', agregó.
De acuerdo con el asesor internacional de transporte y logística, Yarob Badr, las estadísticas en el Líbano son muy pobres, pues no hay investigación científica o técnica.
La ausencia de una respuesta definitiva sobre las causas de los accidentes de tráfico coloca en difícil situación a quienes intentan evitarlos.
En la actualidad, las estadísticas de tráfico se basan en informes producidos por las Fuerzas de Seguridad Interna (FSI) con solo información básica.
'?Son informes aproximados que pueden ser útiles hasta cierto límite', definió el director de la Academia de Educación Vial.
Sin embargo, dijo que el observatorio encabezado por el primer ministro, Saad Hariri, y que ahora está en proceso de formación con el apoyo del Banco Mundial y el Consejo Nacional de Seguridad Vial, ayudaría a proporcionar claridad.
La FSI a menudo está en el centro de atención cuando se trata del tema de la accidentalidad, en tanto que sus agentes son los responsables de emitir multas por exceso de velocidad u otras infracciones y controlar los cruces.
Hay muchos organismos involucrados en la seguridad vial, pero solo los agentes de las Fuerzas de Seguridad Interna destacan en los medios de comunicación, al ser los más visibles, indicó una fuente del mencionado organismo a condición de anonimato.
También se quejó de la falta de apoyo para implementar las leyes de tránsito.
'Estamos en el terreno y, por supuesto, tenemos responsabilidad, pero necesitamos ayuda', dijo.
Entidades especializadas de la región alegan que El Líbano carece de criterios para obtener un buen estándar de intervención en seguridad vial, falta de observatorio para recopilar datos y estrategia nacional de seguridad.
Una estrategia integral permitiría trabajar con más efectividad y brindaría a todos los interesados un plan de acción claro e aplicable, estiman los expertos.
Lo clave en esa línea consiste en poner a funcionar la ley de tránsito aprobada en 2012 y en vigencia desde 2015, que solo se aplica de manera parcial.
Esa legislación obliga a una revisión sólida del sistema de licencias, obligatoriedad de uso de cinturones de seguridad y multas por hablar con celulares al volante, pero esto lo último es lo más común en las calles y carreteras libanesas y hasta conductores de motos que se ven por doquier.
La ley de tráfico es buena, pero falta su aplicación, a juicio de Ibrahim.
Sin embargo, a los conductores también toca un papel de responsabilidad y de autodisciplina para no aprovecharse de la indulgencia de las autoridades.
Una aplicación blanda del cumplimiento de la ley, influye en que el conductor asuma su parte en la seguridad vial, pero por desgracia ese factor falta en una parte considerable de la población, expresó Ramzi Salameh, secretario del Consejo Nacional de Seguridad Vial.
'Nadie te obliga a acelerar, beber o conducir', puntualizó Lena Gebrane, de la ONG de seguridad vial Kunhadi, y subrayó que, en todo caso, hay corrupción y negligencia de las autoridades del tránsito.
En cualquier caso, tomar el volante para trasladarse por una carretera libanesa, en especial los fines de semana, supone una competencia con los temerarios de las vías, cuyo único interés consiste en pasar a los demás y alardear de la potencia de sus automóviles.
*Corresponsal de Prensa Latina en El Líbano
rr/arc
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