Teletrabajo en Cuba, una alternativa necesaria
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Por Joel Michel Varona *La Habana, (Prensa Latina) La modalidad Teletrabajo es retomada en Cuba en medio de la desfavorable coyuntura energética que vive el país, pero por su factibilidad llegó para quedarse en bien de la sociedad y la economía nacional.
En tal modalidad, es innecesaria la presencia física del trabajador en un sitio específico.
Varios expertos en materia laboral coinciden en que se trata de un modelo organizacional diferente al tradicional, que replantea las formas de comunicación interna institucional y genera nuevos mecanismos de control de las tareas de las personas contratadas.
Recientemente el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se dirigió a la nación para explicarle a la ciudadanía la necesidad e importancia de adoptar una serie de medidas encaminadas al ahorro de portadores energéticos en la isla caribeña.
Puntualizó que Estados Unidos, como parte de su plan de recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero aplicado a la nación antillana desde hace casi seis décadas, impuso nuevas disposiciones contra el país, una de ellas obstaculizar el arribo de barcos con combustible a Cuba.
El dignatario cubano informó que esa política de castigo de Washington afecta fundamentalmente la movilidad de alimentos, la transportación obrera y pública, y la generación eléctrica en los horarios de mayor demanda.
'Están tratando de impedir que llegue el combustible a Cuba, chantajean a las empresas y los cargueros que hacen negocios con nuestro país; la aplicación de la Ley Helms-Burton ha intimidado y presionado', afirmó el mandatario.
En ese contexto, muchos cubanos escucharon por primera vez el término Teletrabajo como una medida para enfrentar la situación coyuntural en materia energética.
No es una novedad, dicha práctica está contemplada en la Ley No. 116/2013 del Código de Trabajo, que entró en vigor en junio de 2014.
En su artículo 20 plantea que la relación laboral se formaliza con el contrato del que son partes el empleado y el empleador, y este acuerdo puede ser determinado o indeterminado, según el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (MTSS).
El término Teletrabajo no aparece por sí mismo en la Ley No. 116, pero sí se fija que el lugar de trabajo, horario, duración de la jornada y el régimen de trabajo y descanso se acuerda entre las partes y en consecuencia este puede ser en la entidad laboral o el domicilio, y ahí está la fundamentación legal, explican los funcionarios del MTSS.
Jesús Otamendiz, director de Empleo de dicho Ministerio, al intervenir en el programa Buenos Días de la televisión cubana puntualizó que tal alternativa resulta beneficiosa para ambas partes.
En el caso de los trabajadores -destacó- se evita el desplazamiento hasta el centro laboral, desaparecen las ausencias injustificadas y las llegadas a deshoras.
Por su parte, los empleadores bajan el nivel de los gastos asociados al agua, electricidad, transportación, alimentación, entre otros servicios, agregó Otamendiz en el programa matutino de mayor audiencia en la mayor de las Antillas.
En su opinión, es una manera flexible de desarrollar el trabajo, el cual puede realizarse a tiempo completo o parcial, y en cualquiera de los casos el salario se paga acorde con la forma de pago que tiene establecida el trabajador por la labor desempeñada.
Estamos hablando ya no de horario de oficina sino de trabajo, pero debe existir un control por parte de los directivos de las respectivas entidades, aclaró Otamendiz.
Explicó que existen algunas actividades que se pueden realizar a domicilio y no requieren de las tecnologías de la comunicación y la información.
Marta Elena Feitó, viceministra primera del MTSS, puntualizó a los medios de prensa que entre las actividades a realizar en esta modalidad están el periodismo, proyectos, elaboración de dictámenes, programación y análisis, diseño y arquitectura, por citar ejemplos.
Aclaró que el Teletrabajo tiene respaldo legal, por lo que no hacen falta autorizaciones adicionales, es una facultad de las administraciones en las entidades.
Los superiores -teniendo en cuenta las características de las labores y aseguramiento- determinarán qué trabajos se harán dentro o fuera de los organismos.
Es importante -sugirió Feitó- que se planifique bien el trabajo y exista una forma de medir y controlar su resultado.
El Teletrabajo es una opción buena y viable, una opción que tiene que seguir promoviéndose, instó la vicetitular primera, quien argumentó que la sociedad cada día estará más envejecida y por la propia edad la movilidad de los ciudadanos no será la misma.
Subrayó que el Teletrabajo no es exclusivo de esta situación conyuntural energética que vive la mayor de las Antillas, cuando esta concluya las administraciones que la revitalizaron pueden hacerlo perdurar en el tiempo.
Sobre la mencionada modalidad laboral, el jefe de Estado recientemente expresó: 'si hemos sido capaces de fomentar el trabajo a distancia, ¿lo vamos a abandonar? No, eso llegó para quedarse'.
arb/ool/joe
*Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.
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Por Joel Michel Varona *
La Habana, (Prensa Latina) La modalidad Teletrabajo es retomada en Cuba en medio de la desfavorable coyuntura energética que vive el país, pero por su factibilidad llegó para quedarse en bien de la sociedad y la economía nacional.
Hablamos de una forma de organización laboral que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como soporte las tecnologías de la información y comunicación en algunos casos.
En tal modalidad, es innecesaria la presencia física del trabajador en un sitio específico.
Varios expertos en materia laboral coinciden en que se trata de un modelo organizacional diferente al tradicional, que replantea las formas de comunicación interna institucional y genera nuevos mecanismos de control de las tareas de las personas contratadas.
Recientemente el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se dirigió a la nación para explicarle a la ciudadanía la necesidad e importancia de adoptar una serie de medidas encaminadas al ahorro de portadores energéticos en la isla caribeña.
Puntualizó que Estados Unidos, como parte de su plan de recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero aplicado a la nación antillana desde hace casi seis décadas, impuso nuevas disposiciones contra el país, una de ellas obstaculizar el arribo de barcos con combustible a Cuba.
El dignatario cubano informó que esa política de castigo de Washington afecta fundamentalmente la movilidad de alimentos, la transportación obrera y pública, y la generación eléctrica en los horarios de mayor demanda.
'Están tratando de impedir que llegue el combustible a Cuba, chantajean a las empresas y los cargueros que hacen negocios con nuestro país; la aplicación de la Ley Helms-Burton ha intimidado y presionado', afirmó el mandatario.
En ese contexto, muchos cubanos escucharon por primera vez el término Teletrabajo como una medida para enfrentar la situación coyuntural en materia energética.
No es una novedad, dicha práctica está contemplada en la Ley No. 116/2013 del Código de Trabajo, que entró en vigor en junio de 2014.
En su artículo 20 plantea que la relación laboral se formaliza con el contrato del que son partes el empleado y el empleador, y este acuerdo puede ser determinado o indeterminado, según el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (MTSS).
El término Teletrabajo no aparece por sí mismo en la Ley No. 116, pero sí se fija que el lugar de trabajo, horario, duración de la jornada y el régimen de trabajo y descanso se acuerda entre las partes y en consecuencia este puede ser en la entidad laboral o el domicilio, y ahí está la fundamentación legal, explican los funcionarios del MTSS.
Jesús Otamendiz, director de Empleo de dicho Ministerio, al intervenir en el programa Buenos Días de la televisión cubana puntualizó que tal alternativa resulta beneficiosa para ambas partes.
En el caso de los trabajadores -destacó- se evita el desplazamiento hasta el centro laboral, desaparecen las ausencias injustificadas y las llegadas a deshoras.
Por su parte, los empleadores bajan el nivel de los gastos asociados al agua, electricidad, transportación, alimentación, entre otros servicios, agregó Otamendiz en el programa matutino de mayor audiencia en la mayor de las Antillas.
En su opinión, es una manera flexible de desarrollar el trabajo, el cual puede realizarse a tiempo completo o parcial, y en cualquiera de los casos el salario se paga acorde con la forma de pago que tiene establecida el trabajador por la labor desempeñada.
Estamos hablando ya no de horario de oficina sino de trabajo, pero debe existir un control por parte de los directivos de las respectivas entidades, aclaró Otamendiz.
Explicó que existen algunas actividades que se pueden realizar a domicilio y no requieren de las tecnologías de la comunicación y la información.
Marta Elena Feitó, viceministra primera del MTSS, puntualizó a los medios de prensa que entre las actividades a realizar en esta modalidad están el periodismo, proyectos, elaboración de dictámenes, programación y análisis, diseño y arquitectura, por citar ejemplos.
Aclaró que el Teletrabajo tiene respaldo legal, por lo que no hacen falta autorizaciones adicionales, es una facultad de las administraciones en las entidades.
Los superiores -teniendo en cuenta las características de las labores y aseguramiento- determinarán qué trabajos se harán dentro o fuera de los organismos.
Es importante -sugirió Feitó- que se planifique bien el trabajo y exista una forma de medir y controlar su resultado.
El Teletrabajo es una opción buena y viable, una opción que tiene que seguir promoviéndose, instó la vicetitular primera, quien argumentó que la sociedad cada día estará más envejecida y por la propia edad la movilidad de los ciudadanos no será la misma.
Subrayó que el Teletrabajo no es exclusivo de esta situación conyuntural energética que vive la mayor de las Antillas, cuando esta concluya las administraciones que la revitalizaron pueden hacerlo perdurar en el tiempo.
Sobre la mencionada modalidad laboral, el jefe de Estado recientemente expresó: 'si hemos sido capaces de fomentar el trabajo a distancia, ¿lo vamos a abandonar? No, eso llegó para quedarse'.
arb/ool/joe
*Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.
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