Cuba: centro permanente de la reflexión y el debate académico
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Cuba: centro permanente de la reflexión y el debate académico
Por Joel Michel Varona*La Habana (Prensa Latina) Con la presencia de 26 universidades entre nacionales y extranjeras, ocho centros de investigaciones y 12 organismos políticos de varias latitudes se celebró en Cuba la V Conferencia de Estudios Estratégicos.
Los organizadores no hicieron esperar la convocatoria a la próxima edición en 2020, y explicaron que a despecho de una compleja situación nacional marcada por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace casi seis décadas,
Cuba sigue siendo una plaza para que los investigadores defiendan sus tesis y divulguen sus trabajos.
Por tal motivo los directivos del CIPI aseguraron que Cuba seguirá siendo un centro permanente de la reflexión y del debate académico.
Los expertos analizaron importantes temas como: el ciberespacio en la disputa intercapitalista, el capitalismo de vigilancia en el mundo digitalizado, el regionalismo, la cooperación Sur-Sur y las nuevas amenazas en el orden internacional.
Abordaron la migración centroamericana y la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al respecto; las medidas coercitivas unilaterales como mecanismo del imperialismo para frenar el cambio social y los desafíos para la política exterior de la República
Islámica de Irán.
También debatieron sobre estrategias globales, metamorfosis del sistema capitalista, militarización, armamentismo, lucha por la supremacía en el comercio mundial y derecho humanitario.
Sobre este último punto, la abogada cubana de la Unión Nacional de Juristas de Cuba Dorys Quintana declaró a Prensa Latina que respetar el Derecho Internacional Humanitario (DIH) es pensar como ciudadanos del mundo para preservar la especie humana, que peligra con el desarrollo de armas sofisticadas y destructivas.
La finalidad primordial del DIH es tratar de hacer escuchar la voz de la razón en situaciones en que las armas silencian la consciencia de los hombres, explicó Quintana.
Debe ser respetado por todos los Estados tal como plantea el artículo II del Convenio de Ginebra, el cual obliga a las partes del conflicto, aunque no sean signatarias del tratado, a observar los principios fundamentales, subrayó la jurista caribeña.
La guerra no es humana, pero se puede aliviar sufrimientos innecesarios a los civiles y personas que están fuera de combate, dijo Quintana, al tiempo que instó a reglamentar con prontitud en los tratados de DIH los nuevos métodos y armas para la guerra; por ejemplo,
la cibernética y los artefactos autónomos, en especial los relacionados con la robótica.
Los conflictos armados producen muertes, desolación, enfermedades, pandemias, hambruna, miseria, destrucción, desplazamiento forzoso y hasta problemas sicológicos, por citar algunos ejemplos, comentó.
La mayor de las Antillas -recordó la abogada- no escapa a los efectos de la guerra y a la violación del DIH por parte de sus adversarios; prueba de ello es el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto hace casi 60 años por Estados Unidos.
Washington, por encima del DIH, busca rendir al pueblo de Cuba por hambre y carencias; de hecho, en las últimas semanas, crea obstáculos para impedir que buques cargados de petróleo lleguen a la nación antillana con el objetivo de paralizar el país, un ejemplo de guerra no
convencional, explicó.
En otro momento del cónclave, cuya próxima edición ya fue convocada por los organizadores de la cita, la académica ecuatoriana Irene León denunció que a los grandes centros de poder no les interesa el bienestar de los pueblos, prefieren defender a las corporaciones.
León explicó que el capitalismo veta cualquier alternativa dirigida a garantizar el bien común, mientras que prioriza el desarrollo de las transnacionales.
'Al capitalismo no le importa que el pueblo salga ganando, pero sí las corporaciones', enfatizó la experta del país sudamericano.
Vivimos momentos difíciles, tensos, marcados por las diputas, pruebas de fuerza, golpes blandos, entre otros elementos que utiliza el poder capitalista, ahora más empeñado en elevar las corporaciones a la cúspide, señaló.
Más que terrenos y recursos, quieren apoderarse de los mercados, alertó la especialista.
Ahora más que antes, el socialismo para ellos es un enemigo, y esgrimen que es una aberración histórica la idea de la distribución equitativa de la riqueza en la sociedad, comentó.
Son los apegados al neoliberalismo, los que más odian la idea del socialismo, porque constituye un freno para sus planes respaldados por instituciones financieras y corporaciones con poderes fácticos, argumentó.
Ahora, lamentó la catedrática, el capitalismo desecha otros saberes y se enfoca en ensanchar las fronteras de la era digital utilizando la robótica y firmas digitales, además de la producción y el consumo global.
Trabaja en dirección contraria a elementos tan tradicionales como la colectividad; busca imponer lo individual, al tiempo que muestra su oposición a los mecanismos de integración de los pueblos, señaló.
Las corporaciones -en opinión de León- están lejos de ayudar, son ellas las que vulneran los derechos de los trabajadores modificando leyes laborales y pasan por encima de las regulaciones medioambientales, entre otras acciones propias del sistema capitalista.
Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.
em/joe
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Por Joel Michel Varona*
La Habana (Prensa Latina) Con la presencia de 26 universidades entre nacionales y extranjeras, ocho centros de investigaciones y 12 organismos políticos de varias latitudes se celebró en Cuba la V Conferencia de Estudios Estratégicos.
Tal concurrencia ?reunida durante tres jornadas en el Centro de Investigaciones de Política Internacional en La Habana- demostró una vez más que la mayor de las Antillas es un permanente epicentro de reflexión y debate académico.
Los organizadores no hicieron esperar la convocatoria a la próxima edición en 2020, y explicaron que a despecho de una compleja situación nacional marcada por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace casi seis décadas,
Cuba sigue siendo una plaza para que los investigadores defiendan sus tesis y divulguen sus trabajos.
Por tal motivo los directivos del CIPI aseguraron que Cuba seguirá siendo un centro permanente de la reflexión y del debate académico.
Los expertos analizaron importantes temas como: el ciberespacio en la disputa intercapitalista, el capitalismo de vigilancia en el mundo digitalizado, el regionalismo, la cooperación Sur-Sur y las nuevas amenazas en el orden internacional.
Abordaron la migración centroamericana y la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al respecto; las medidas coercitivas unilaterales como mecanismo del imperialismo para frenar el cambio social y los desafíos para la política exterior de la República
Islámica de Irán.
También debatieron sobre estrategias globales, metamorfosis del sistema capitalista, militarización, armamentismo, lucha por la supremacía en el comercio mundial y derecho humanitario.
Sobre este último punto, la abogada cubana de la Unión Nacional de Juristas de Cuba Dorys Quintana declaró a Prensa Latina que respetar el Derecho Internacional Humanitario (DIH) es pensar como ciudadanos del mundo para preservar la especie humana, que peligra con el desarrollo de armas sofisticadas y destructivas.
La finalidad primordial del DIH es tratar de hacer escuchar la voz de la razón en situaciones en que las armas silencian la consciencia de los hombres, explicó Quintana.
Debe ser respetado por todos los Estados tal como plantea el artículo II del Convenio de Ginebra, el cual obliga a las partes del conflicto, aunque no sean signatarias del tratado, a observar los principios fundamentales, subrayó la jurista caribeña.
La guerra no es humana, pero se puede aliviar sufrimientos innecesarios a los civiles y personas que están fuera de combate, dijo Quintana, al tiempo que instó a reglamentar con prontitud en los tratados de DIH los nuevos métodos y armas para la guerra; por ejemplo,
la cibernética y los artefactos autónomos, en especial los relacionados con la robótica.
Los conflictos armados producen muertes, desolación, enfermedades, pandemias, hambruna, miseria, destrucción, desplazamiento forzoso y hasta problemas sicológicos, por citar algunos ejemplos, comentó.
La mayor de las Antillas -recordó la abogada- no escapa a los efectos de la guerra y a la violación del DIH por parte de sus adversarios; prueba de ello es el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto hace casi 60 años por Estados Unidos.
Washington, por encima del DIH, busca rendir al pueblo de Cuba por hambre y carencias; de hecho, en las últimas semanas, crea obstáculos para impedir que buques cargados de petróleo lleguen a la nación antillana con el objetivo de paralizar el país, un ejemplo de guerra no
convencional, explicó.
En otro momento del cónclave, cuya próxima edición ya fue convocada por los organizadores de la cita, la académica ecuatoriana Irene León denunció que a los grandes centros de poder no les interesa el bienestar de los pueblos, prefieren defender a las corporaciones.
León explicó que el capitalismo veta cualquier alternativa dirigida a garantizar el bien común, mientras que prioriza el desarrollo de las transnacionales.
'Al capitalismo no le importa que el pueblo salga ganando, pero sí las corporaciones', enfatizó la experta del país sudamericano.
Vivimos momentos difíciles, tensos, marcados por las diputas, pruebas de fuerza, golpes blandos, entre otros elementos que utiliza el poder capitalista, ahora más empeñado en elevar las corporaciones a la cúspide, señaló.
Más que terrenos y recursos, quieren apoderarse de los mercados, alertó la especialista.
Ahora más que antes, el socialismo para ellos es un enemigo, y esgrimen que es una aberración histórica la idea de la distribución equitativa de la riqueza en la sociedad, comentó.
Son los apegados al neoliberalismo, los que más odian la idea del socialismo, porque constituye un freno para sus planes respaldados por instituciones financieras y corporaciones con poderes fácticos, argumentó.
Ahora, lamentó la catedrática, el capitalismo desecha otros saberes y se enfoca en ensanchar las fronteras de la era digital utilizando la robótica y firmas digitales, además de la producción y el consumo global.
Trabaja en dirección contraria a elementos tan tradicionales como la colectividad; busca imponer lo individual, al tiempo que muestra su oposición a los mecanismos de integración de los pueblos, señaló.
Las corporaciones -en opinión de León- están lejos de ayudar, son ellas las que vulneran los derechos de los trabajadores modificando leyes laborales y pasan por encima de las regulaciones medioambientales, entre otras acciones propias del sistema capitalista.
Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.
em/joe
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