Venta de máscaras de Hitler en capital checa evidencia mal de fondo
Venta de máscaras de Hitler en capital checa evidencia mal de fondo
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Praga, 1 nov (Prensa Latina) El embajador alemán en República Checa, Christoph Israng, criticó hoy en Twitter la venta en tiendas de esta ciudad de máscaras de goma con la cara de Adolf Hitler, responsable de innumerables crímenes del nazismo contra la Humanidad.
Por su parte, el ministro checo del Interior, Jan Hamácek, respondió rápidamente, también a través de Twitter, que la policía estaba investigando el suceso.
La Alemania nazi (1939-1945) se anexionó la región checa de los Sudetes a partir de los acuerdos de Múnich, firmados en 1938 entre Reino Unido, Francia, Italia y la propia Alemania. Posteriormente, en marzo de 1939, el Ejército de Hitler entró en Praga.
Entre 143 mil y 260 mil judíos checos fueron asesinados por los nazis durante el Holocausto, según diversas fuentes.
La exaltación de ideologías contrarias a los derechos humanos está considerada un delito en la República Checa. No obstante, ocho décadas después de haber sido devastado por una brutal guerra contra el nazismo y el fascismo, el continente se enfrenta a un nuevo auge de la extrema derecha populista que ya dispone de caras reconocibles.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, centra su discurso en la política del miedo hacia los refugiados y para 'proteger' a su población de los migrantes decidió construir un muro de 175 kilómetros en la frontera con Serbia.
En Italia, el líder de la Liga Norte y hasta septiembre de 2019 vicepresidente y ministro de Interior del gobierno italiano, Mateo Salvini, ha sobresalido por la ley antiinmigrantes que logró aprobar en su país y su política de cierre en el Mediterráneo, incluso cerrando puertos a los barcos de rescate.
Otra 'joya' representativa de la ultraderecha en el bloque es la francesa Marine Le Pen, presidenta de la Agrupación Nacional, el antiguo Frente Nacional, la fuerza radical más votada en las elecciones europeas de mayo de 2019, pero bloqueada por un cordón sanitario para evitar que ocupe espacios en el Ejecutivo del país.
En la lista para preocuparse aparece también Alice Weidel, al frente del partido Alternativa para Alemania, el tercero en número de votos en el país, con un discurso en ultranacionalista, xenófobo y muy crítico con el euro y con la UE.
Hoy en solo cuatro países del bloque comunitario la extrema derecha no cuenta con representación en sus parlamentos nacionales. Son Malta, Luxemburgo, Portugal e Irlanda.
Sin embargo, las alarmas suenan porque ya gobierna en otras siete naciones: en Hungría, República Checa y Polonia lo hacen en solitario, mientras en Letonia, Eslovaquia, Austria y Bulgaria han logrado ser parte de los ejecutivos, pero a través de coaliciones.
Para algunos analistas esta realidad no es nueva. El politólogo neerlandés Cas Mudde, autor de varios estudios sobre la extrema derecha, opina que desde hace unos 20 años la derecha radical populista vive un auge electoral sin precedentes, con una orientación xenófoba, autoritaria y euroescéptica.
El diario español La Vanguardia, cita al director del Open Society Initiative for Europe, Jordi Vaquer, quien reconoce tres causas que explican la subida de la extrema derecha: el desencanto ciudadano con las élites, factores internos de cada país y que estos partidos han hecho un proceso de aprendizaje que les ha llevado a superar barreras históricas, como el voto femenino.
El investigador de este centro de estudios subraya que 'estos partidos son un proyecto de nostalgia de un pasado idealizado y no una fuerza transformadora del futuro'.
Y advierte: 'Son partidos muy oportunistas. Han ido cogiendo temas distintos para fortalecerse: inmigración, euroescepticismo, el euro, el Islam, la crisis? Aprovechan los espacios que se les abren'.
Es decir, la derecha global es cada vez más de derecha. De ahí que no es para sorprenderse que por estos días algunos checos se paseen orgullosos enarbolando máscaras del mayor asesino de la historia.
jha/gas/mml
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Venta de máscaras de Hitler en capital checa evidencia mal de fondo
Praga, 1 nov (Prensa Latina) El embajador alemán en República Checa, Christoph Israng, criticó hoy en Twitter la venta en tiendas de esta ciudad de máscaras de goma con la cara de Adolf Hitler, responsable de innumerables crímenes del nazismo contra la Humanidad.
'Los checos sufrieron mucho bajo el régimen nazi. ¿Por qué se vende semejante basura en el centro de Praga?', escribió el diplomático germano en el mensaje publicado en su cuenta de esa red social.
Por su parte, el ministro checo del Interior, Jan Hamácek, respondió rápidamente, también a través de Twitter, que la policía estaba investigando el suceso.
La Alemania nazi (1939-1945) se anexionó la región checa de los Sudetes a partir de los acuerdos de Múnich, firmados en 1938 entre Reino Unido, Francia, Italia y la propia Alemania. Posteriormente, en marzo de 1939, el Ejército de Hitler entró en Praga.
Entre 143 mil y 260 mil judíos checos fueron asesinados por los nazis durante el Holocausto, según diversas fuentes.
La exaltación de ideologías contrarias a los derechos humanos está considerada un delito en la República Checa. No obstante, ocho décadas después de haber sido devastado por una brutal guerra contra el nazismo y el fascismo, el continente se enfrenta a un nuevo auge de la extrema derecha populista que ya dispone de caras reconocibles.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, centra su discurso en la política del miedo hacia los refugiados y para 'proteger' a su población de los migrantes decidió construir un muro de 175 kilómetros en la frontera con Serbia.
En Italia, el líder de la Liga Norte y hasta septiembre de 2019 vicepresidente y ministro de Interior del gobierno italiano, Mateo Salvini, ha sobresalido por la ley antiinmigrantes que logró aprobar en su país y su política de cierre en el Mediterráneo, incluso cerrando puertos a los barcos de rescate.
Otra 'joya' representativa de la ultraderecha en el bloque es la francesa Marine Le Pen, presidenta de la Agrupación Nacional, el antiguo Frente Nacional, la fuerza radical más votada en las elecciones europeas de mayo de 2019, pero bloqueada por un cordón sanitario para evitar que ocupe espacios en el Ejecutivo del país.
En la lista para preocuparse aparece también Alice Weidel, al frente del partido Alternativa para Alemania, el tercero en número de votos en el país, con un discurso en ultranacionalista, xenófobo y muy crítico con el euro y con la UE.
Hoy en solo cuatro países del bloque comunitario la extrema derecha no cuenta con representación en sus parlamentos nacionales. Son Malta, Luxemburgo, Portugal e Irlanda.
Sin embargo, las alarmas suenan porque ya gobierna en otras siete naciones: en Hungría, República Checa y Polonia lo hacen en solitario, mientras en Letonia, Eslovaquia, Austria y Bulgaria han logrado ser parte de los ejecutivos, pero a través de coaliciones.
Para algunos analistas esta realidad no es nueva. El politólogo neerlandés Cas Mudde, autor de varios estudios sobre la extrema derecha, opina que desde hace unos 20 años la derecha radical populista vive un auge electoral sin precedentes, con una orientación xenófoba, autoritaria y euroescéptica.
El diario español La Vanguardia, cita al director del Open Society Initiative for Europe, Jordi Vaquer, quien reconoce tres causas que explican la subida de la extrema derecha: el desencanto ciudadano con las élites, factores internos de cada país y que estos partidos han hecho un proceso de aprendizaje que les ha llevado a superar barreras históricas, como el voto femenino.
El investigador de este centro de estudios subraya que 'estos partidos son un proyecto de nostalgia de un pasado idealizado y no una fuerza transformadora del futuro'.
Y advierte: 'Son partidos muy oportunistas. Han ido cogiendo temas distintos para fortalecerse: inmigración, euroescepticismo, el euro, el Islam, la crisis? Aprovechan los espacios que se les abren'.
Es decir, la derecha global es cada vez más de derecha. De ahí que no es para sorprenderse que por estos días algunos checos se paseen orgullosos enarbolando máscaras del mayor asesino de la historia.
jha/gas/mml
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