Brumadinho, la tragedia minera que aún duele en Brasil
Brumadinho, la tragedia minera que aún duele en Brasil
Brumadinho, la tragedia minera que aún duele en Brasil
29 de noviembre de 2019, 12:21Por Osvaldo Cardosa*
Brasilia, (Prensa Latina) El 25 de noviembre se cumplieron 10 meses de la mayor tragedia minera en Brasil, donde las lágrimas aún brotan porque el dolor resiste en el alma de familiares y amigos de 270 personas que perdieron la vida tras el colapso de una represa.
Brasilia, (Prensa Latina) El 25 de noviembre se cumplieron 10 meses de la mayor tragedia minera en Brasil, donde las lágrimas aún brotan porque el dolor resiste en el alma de familiares y amigos de 270 personas que perdieron la vida tras el colapso de una represa.
Convencidos de que la expiración no llega con la senectud, sino con el olvido, los dolientes se reunieron ese día para recordar a los 256 muertos y 14 desaparecidos por el rompimiento del embalse, operado por la minera multinacional Vale, y pedir una reparación justa por el desastre que enlutó al municipio Brumadinho, estado de Minas Gerais (sudeste).
Tras el quiebre de los diques de contención de la presa se liberó un torrente de lodo y residuos mineros (más de 12 millones de metros cúbicos) que arrasó con todo lo que encontró a su paso.
El infortunio de Brumadinho es el primero de grandes proporciones desde el accidente del 5 de noviembre de 2015 en el subdistrito de Bento Rodrigues, a 35 kilómetros del centro del municipio de Mariana, también en Minas Gerais.
Ese día, la ruptura de escolleras de la empresa Samarco, de la que Vale posee el 50 por ciento, ocasionó la muerte de 19 personas (18 cuerpos fueron rescatados) y el mayor desastre medioambiental de la historia nacional.
Sin embargo, la catástrofe de Brumadinho es la séptima en enlutar al estado en apenas 13 años, una media superior a una ruptura cada dos años (1,85 años).
En la ocasión, un análisis del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), con base a imágenes de satélite del colapso y mapas anteriores a la tragedia, reveló que se perdieron aproximadamente 125 hectáreas de bosques.
La cifra equivale a más de un millón de metros cuadrados o a 125 campos de fútbol.
El área donde ocurrió el quiebre minero pertenece a la formación forestal de la Mata Atlántica (formación vegetal neotropical presente en Brasil, Paraguay y Argentina), en transición para Cerrado (amplia ecorregión nacional de sabana tropical), que comienza a pocos kilómetros río abajo.
Considerando el área de lodo registrado, la pérdida de hábitat afectó incluso a conjuntos de bosques y fragmentó y dificultó la conectividad de esas áreas.
A propósito de cumplirse 10 meses de la desventura, el portal de noticias G1 reveló que entre el 25 de enero y el 25 de noviembre, 256 personas fueron localizadas por el Departamento de Bomberos e identificadas por la Policía Civil. Esto corresponde a aproximadamente el 95 por ciento de las víctimas.
Confirmó que la operación de búsqueda, la más extensa en la historia del país, continúa hasta que se encuentren las 14 personas que aún están desaparecidas o hasta que haya viabilidad para realizar el trabajo, según el Departamento de Bomberos.
Solo en noviembre, el Instituto Médico Legal identificó cuatro cuerpos. Las víctimas más recientes son Elis Marina Costa, João Marcos Ferreira Silva, Aroldo Ferreira de Oliveira y Miraceibel Rosa. Todos trabajaban en la Mina do Córrego do Feijão y tres de ellos eran empleados subcontratados.
G1 precisó que el 25 de noviembre, las búsquedas en Brumadinho alcanzaron los 305 días sin interrupción. En estas aproximadamente siete mil 300 horas de operaciones, más de dos mil 600 soldados participaron en la labor.
La mayoría de las víctimas, 179, fueron identificadas en el primer mes de la tragedia. Pero con el paso del tiempo, la ubicación de los restos se hizo y hace cada vez más difícil.
El Cuerpo de Bomberos asegura que el trabajo de inteligencia ha sido el diferencial en el de búsqueda, en un área de 10 kilómetros lineales y 32 de circunferencia.
HOMENAJE
Medios periodísticos reseñan que, a raíz de los 10 meses de la calamidad, un acto tuvo lugar en el trébol de la entrada de la ciudad de Belo Horizonte, bajo tres pabellones blancos y frente a la señal concreta que se convirtió en una marcha de la lucha por la justicia.
Las pancartas exigieron el esclarecimiento del crimen y el castigo de los responsables. Respecto a la memoria de las víctimas, se colgaron palos con fotografías de cada una de ellas.
'Hoy han pasado 10 meses desde que nuestra vida se oscureció, no importa cuánto siga girando la rueda del mundo. Seguiremos pidiendo justicia y que se encuentre a los desaparecidos para que tengan derecho a un último adiós con dignidad. Sigamos adelante mientras tengamos fuerzas', dijo Edir Tavares, de 54 años, quien perdió a su esposo en la tragedia.
Resulta de conocimiento público que la población afectada vive con la incertidumbre sobre las causas y responsables del derrumbe, y el futuro de los pagos mensuales de emergencia por parte de Vale.
El arreglo de las transferencias estableció que solo están garantizadas hasta un año después del desastre, que se completará el 25 de enero de 2020.
Actualmente se negocia una extensión de los pagos en la corte entre Vale, el Ministerio Público de Minas Gerais (MPMG), la Defensoría Pública de ese estado y otras agencias. Sin embargo, hasta la última audiencia para tratar el tema no hubo progreso.
Los pagos mensuales de emergencia corresponden al valor de un salario mínimo por adulto, la mitad de esta cantidad por adolescente y una cuarta parte por cada niño.
En los demás municipios afectados, el beneficio se otorgó a las personas que viven hasta a un kilómetro del cauce del río Paraopeba. Alrededor de 108 mil personas tienen derecho a los valores definidos.
Insiste el MPMG en que resulta necesario un cambio de criterio para corregir las distorsiones y, al mismo tiempo, incluir a los afectados que no reciben los importes.
Tras la ruptura de la represa de Vale en Brumadinho, un acuerdo judicial permitió garantizar este derecho a las víctimas de la tragedia.
Por el momento siguen en curso las investigaciones penales de las policías Civil y Federal que señalarán las razones y los implicados directos en el colapso de la represa. Ambas están a la espera de los resultados de los informes de los expertos para su conclusión.
*El autor es Corresponsal de Prensa Latina en Brasil
rr/oc
Tras el quiebre de los diques de contención de la presa se liberó un torrente de lodo y residuos mineros (más de 12 millones de metros cúbicos) que arrasó con todo lo que encontró a su paso.
El infortunio de Brumadinho es el primero de grandes proporciones desde el accidente del 5 de noviembre de 2015 en el subdistrito de Bento Rodrigues, a 35 kilómetros del centro del municipio de Mariana, también en Minas Gerais.
Ese día, la ruptura de escolleras de la empresa Samarco, de la que Vale posee el 50 por ciento, ocasionó la muerte de 19 personas (18 cuerpos fueron rescatados) y el mayor desastre medioambiental de la historia nacional.
Sin embargo, la catástrofe de Brumadinho es la séptima en enlutar al estado en apenas 13 años, una media superior a una ruptura cada dos años (1,85 años).
En la ocasión, un análisis del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), con base a imágenes de satélite del colapso y mapas anteriores a la tragedia, reveló que se perdieron aproximadamente 125 hectáreas de bosques.
La cifra equivale a más de un millón de metros cuadrados o a 125 campos de fútbol.
El área donde ocurrió el quiebre minero pertenece a la formación forestal de la Mata Atlántica (formación vegetal neotropical presente en Brasil, Paraguay y Argentina), en transición para Cerrado (amplia ecorregión nacional de sabana tropical), que comienza a pocos kilómetros río abajo.
Considerando el área de lodo registrado, la pérdida de hábitat afectó incluso a conjuntos de bosques y fragmentó y dificultó la conectividad de esas áreas.
A propósito de cumplirse 10 meses de la desventura, el portal de noticias G1 reveló que entre el 25 de enero y el 25 de noviembre, 256 personas fueron localizadas por el Departamento de Bomberos e identificadas por la Policía Civil. Esto corresponde a aproximadamente el 95 por ciento de las víctimas.
Confirmó que la operación de búsqueda, la más extensa en la historia del país, continúa hasta que se encuentren las 14 personas que aún están desaparecidas o hasta que haya viabilidad para realizar el trabajo, según el Departamento de Bomberos.
Solo en noviembre, el Instituto Médico Legal identificó cuatro cuerpos. Las víctimas más recientes son Elis Marina Costa, João Marcos Ferreira Silva, Aroldo Ferreira de Oliveira y Miraceibel Rosa. Todos trabajaban en la Mina do Córrego do Feijão y tres de ellos eran empleados subcontratados.
G1 precisó que el 25 de noviembre, las búsquedas en Brumadinho alcanzaron los 305 días sin interrupción. En estas aproximadamente siete mil 300 horas de operaciones, más de dos mil 600 soldados participaron en la labor.
La mayoría de las víctimas, 179, fueron identificadas en el primer mes de la tragedia. Pero con el paso del tiempo, la ubicación de los restos se hizo y hace cada vez más difícil.
El Cuerpo de Bomberos asegura que el trabajo de inteligencia ha sido el diferencial en el de búsqueda, en un área de 10 kilómetros lineales y 32 de circunferencia.
HOMENAJE
Medios periodísticos reseñan que, a raíz de los 10 meses de la calamidad, un acto tuvo lugar en el trébol de la entrada de la ciudad de Belo Horizonte, bajo tres pabellones blancos y frente a la señal concreta que se convirtió en una marcha de la lucha por la justicia.
Las pancartas exigieron el esclarecimiento del crimen y el castigo de los responsables. Respecto a la memoria de las víctimas, se colgaron palos con fotografías de cada una de ellas.
'Hoy han pasado 10 meses desde que nuestra vida se oscureció, no importa cuánto siga girando la rueda del mundo. Seguiremos pidiendo justicia y que se encuentre a los desaparecidos para que tengan derecho a un último adiós con dignidad. Sigamos adelante mientras tengamos fuerzas', dijo Edir Tavares, de 54 años, quien perdió a su esposo en la tragedia.
Resulta de conocimiento público que la población afectada vive con la incertidumbre sobre las causas y responsables del derrumbe, y el futuro de los pagos mensuales de emergencia por parte de Vale.
El arreglo de las transferencias estableció que solo están garantizadas hasta un año después del desastre, que se completará el 25 de enero de 2020.
Actualmente se negocia una extensión de los pagos en la corte entre Vale, el Ministerio Público de Minas Gerais (MPMG), la Defensoría Pública de ese estado y otras agencias. Sin embargo, hasta la última audiencia para tratar el tema no hubo progreso.
Los pagos mensuales de emergencia corresponden al valor de un salario mínimo por adulto, la mitad de esta cantidad por adolescente y una cuarta parte por cada niño.
En los demás municipios afectados, el beneficio se otorgó a las personas que viven hasta a un kilómetro del cauce del río Paraopeba. Alrededor de 108 mil personas tienen derecho a los valores definidos.
Insiste el MPMG en que resulta necesario un cambio de criterio para corregir las distorsiones y, al mismo tiempo, incluir a los afectados que no reciben los importes.
Tras la ruptura de la represa de Vale en Brumadinho, un acuerdo judicial permitió garantizar este derecho a las víctimas de la tragedia.
Por el momento siguen en curso las investigaciones penales de las policías Civil y Federal que señalarán las razones y los implicados directos en el colapso de la represa. Ambas están a la espera de los resultados de los informes de los expertos para su conclusión.
*El autor es Corresponsal de Prensa Latina en Brasil
rr/oc
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29 de noviembre de 2019, 12:21Por Osvaldo Cardosa*
Brasilia, (Prensa Latina) El 25 de noviembre se cumplieron 10 meses de la mayor tragedia minera en Brasil, donde las lágrimas aún brotan porque el dolor resiste en el alma de familiares y amigos de 270 personas que perdieron la vida tras el colapso de una represa.
Convencidos de que la expiración no llega con la senectud, sino con el olvido, los dolientes se reunieron ese día para recordar a los 256 muertos y 14 desaparecidos por el rompimiento del embalse, operado por la minera multinacional Vale, y pedir una reparación justa por el desastre que enlutó al municipio Brumadinho, estado de Minas Gerais (sudeste).
Tras el quiebre de los diques de contención de la presa se liberó un torrente de lodo y residuos mineros (más de 12 millones de metros cúbicos) que arrasó con todo lo que encontró a su paso.
El infortunio de Brumadinho es el primero de grandes proporciones desde el accidente del 5 de noviembre de 2015 en el subdistrito de Bento Rodrigues, a 35 kilómetros del centro del municipio de Mariana, también en Minas Gerais.
Ese día, la ruptura de escolleras de la empresa Samarco, de la que Vale posee el 50 por ciento, ocasionó la muerte de 19 personas (18 cuerpos fueron rescatados) y el mayor desastre medioambiental de la historia nacional.
Sin embargo, la catástrofe de Brumadinho es la séptima en enlutar al estado en apenas 13 años, una media superior a una ruptura cada dos años (1,85 años).
En la ocasión, un análisis del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), con base a imágenes de satélite del colapso y mapas anteriores a la tragedia, reveló que se perdieron aproximadamente 125 hectáreas de bosques.
La cifra equivale a más de un millón de metros cuadrados o a 125 campos de fútbol.
El área donde ocurrió el quiebre minero pertenece a la formación forestal de la Mata Atlántica (formación vegetal neotropical presente en Brasil, Paraguay y Argentina), en transición para Cerrado (amplia ecorregión nacional de sabana tropical), que comienza a pocos kilómetros río abajo.
Considerando el área de lodo registrado, la pérdida de hábitat afectó incluso a conjuntos de bosques y fragmentó y dificultó la conectividad de esas áreas.
A propósito de cumplirse 10 meses de la desventura, el portal de noticias G1 reveló que entre el 25 de enero y el 25 de noviembre, 256 personas fueron localizadas por el Departamento de Bomberos e identificadas por la Policía Civil. Esto corresponde a aproximadamente el 95 por ciento de las víctimas.
Confirmó que la operación de búsqueda, la más extensa en la historia del país, continúa hasta que se encuentren las 14 personas que aún están desaparecidas o hasta que haya viabilidad para realizar el trabajo, según el Departamento de Bomberos.
Solo en noviembre, el Instituto Médico Legal identificó cuatro cuerpos. Las víctimas más recientes son Elis Marina Costa, João Marcos Ferreira Silva, Aroldo Ferreira de Oliveira y Miraceibel Rosa. Todos trabajaban en la Mina do Córrego do Feijão y tres de ellos eran empleados subcontratados.
G1 precisó que el 25 de noviembre, las búsquedas en Brumadinho alcanzaron los 305 días sin interrupción. En estas aproximadamente siete mil 300 horas de operaciones, más de dos mil 600 soldados participaron en la labor.
La mayoría de las víctimas, 179, fueron identificadas en el primer mes de la tragedia. Pero con el paso del tiempo, la ubicación de los restos se hizo y hace cada vez más difícil.
El Cuerpo de Bomberos asegura que el trabajo de inteligencia ha sido el diferencial en el de búsqueda, en un área de 10 kilómetros lineales y 32 de circunferencia.
HOMENAJE
Medios periodísticos reseñan que, a raíz de los 10 meses de la calamidad, un acto tuvo lugar en el trébol de la entrada de la ciudad de Belo Horizonte, bajo tres pabellones blancos y frente a la señal concreta que se convirtió en una marcha de la lucha por la justicia.
Las pancartas exigieron el esclarecimiento del crimen y el castigo de los responsables. Respecto a la memoria de las víctimas, se colgaron palos con fotografías de cada una de ellas.
'Hoy han pasado 10 meses desde que nuestra vida se oscureció, no importa cuánto siga girando la rueda del mundo. Seguiremos pidiendo justicia y que se encuentre a los desaparecidos para que tengan derecho a un último adiós con dignidad. Sigamos adelante mientras tengamos fuerzas', dijo Edir Tavares, de 54 años, quien perdió a su esposo en la tragedia.
Resulta de conocimiento público que la población afectada vive con la incertidumbre sobre las causas y responsables del derrumbe, y el futuro de los pagos mensuales de emergencia por parte de Vale.
El arreglo de las transferencias estableció que solo están garantizadas hasta un año después del desastre, que se completará el 25 de enero de 2020.
Actualmente se negocia una extensión de los pagos en la corte entre Vale, el Ministerio Público de Minas Gerais (MPMG), la Defensoría Pública de ese estado y otras agencias. Sin embargo, hasta la última audiencia para tratar el tema no hubo progreso.
Los pagos mensuales de emergencia corresponden al valor de un salario mínimo por adulto, la mitad de esta cantidad por adolescente y una cuarta parte por cada niño.
En los demás municipios afectados, el beneficio se otorgó a las personas que viven hasta a un kilómetro del cauce del río Paraopeba. Alrededor de 108 mil personas tienen derecho a los valores definidos.
Insiste el MPMG en que resulta necesario un cambio de criterio para corregir las distorsiones y, al mismo tiempo, incluir a los afectados que no reciben los importes.
Tras la ruptura de la represa de Vale en Brumadinho, un acuerdo judicial permitió garantizar este derecho a las víctimas de la tragedia.
Por el momento siguen en curso las investigaciones penales de las policías Civil y Federal que señalarán las razones y los implicados directos en el colapso de la represa. Ambas están a la espera de los resultados de los informes de los expertos para su conclusión.
*El autor es Corresponsal de Prensa Latina en Brasil
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