Messi bailó su último tango con la “Albiceleste” en el Monumental

Buenos Aires, 6 oct (Prensa Latina) Argentinos de todo el país desde Jujuy en el norte hasta de Neuquén en la Patagonia y desde más abajo convergieron hoy en el porteño estadio Monumental para vivir la despedida del astro Lionel Messi con la Selección Argentina.

Hasta aficionados al fútbol de Brasil y México viajaron para ver al astro rosarino bailar su último tango en la cancha del «Millonario», mostraron canales de televisión y la ciudad iluminó sus monumentos de celeste y blanco para despedir al genio futbolístico.

Llegó el fin de otra época dorada del fútbol argentino después de la legada por el genio Diego Armando Maradona. Han sido dos décadas de alegría, pasión y emociones para una nación que llora y respira fútbol.

Casualmente, el astro rosarino inició su carrera con la selección nacional en la categoría juvenil Sub-20 a los 17 años en el estadio Diego Armando Maradona del club Argentinos Juniors de la porteña barriada de Villa General Mitre, donde el “Dies” inició también su brillante paso por las canchas, a los 15 años.

«Los argentinos hemos sido bendecidos con dos grandes del fútbol mundial, Maradona y Messi», le dijo Alfredo, un vecino de Balvanera a Prensa Latina que se entusiasma como el que más.

Al margen del resultado, la afición que repletó la majestuosa instalación del barrio de Núñez gozó cada instante de los 90 minutos de juego. Hasta el capitan de Benin, Steve Mounié, lo disfrutó como el de más. El delantero no alineó por estar lesionado, pero de todas formas viajó a Buenos Aires para la histórica jornada.

Canales de televisión reportaron que el delantero manifestó que en vez de jugar quería tirarle fotos al «Rey».

El choque terminó 3-0 con gol de Messi y dos asistencias fabulosas; Benin fue un digno rival; la «Pulga» tuvo gran protagonismo, pero nadie se fijó en el pizarrón, ni tampoco en un escándalo que estalló por la reventa de entradas opacó la jornada.

Una mujer fue arrestada en Vicente López por revender boletos a más de 800 por ciento de su valor oficial; los de 90 mil pesos (58 dólares) los revendía a 820 mil (530 dólares) y los de 420 mil pesos lo revendió hasta en seis millones de pesos (3.884 dólares).

La sábana que se convirtió en bandera de toda una nación con el reclamo de “Las Malvinas son argentinas” en el Mundial 2026, volvió a la cancha del Monumental, y para hacer más simbólica la ocasión el cantante Fabio, Santana, excombatiente de la guerra de las Malvinas, interpretó el Himno Nacional antes del partido.

Y para el disfrute final, la cumbia santafesina sonó alto en el Monumental. Messi convidó especialmente al cantante y amigo Sergio Torres, oriundo de su provincia, para liderar el espectáculo de cierre.

Horas antes de su despedida oficial, Messi recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires durante una ceremonia realizada en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino, en Ezeiza, donde destacó la importancia del reconocimiento y el carácter especial de una jornada cargada de emociones.

Numeroso público que no logró entradas –o no las pudo costear- se situó a lo largo de la autopista Richieri desde el predio bonaerense de Ezeiza para despedir de esa forma al amado futbolista. Uno logró captar con su celular una imagen de Messi llorando en su asiento de ventanilla en el ómnibus y la compartió en las redes sociales.

Así, llegó el día que nadie en Argentina quería, la despedida del niño, el joven, el jugador que supo sobreponerse a sus limitaciones físicas para convertirse en uno de los genios de las canchas mundiales.

Fue campeón mundial y dos veces subcampeón del orbe, en dos ocasiones titular de América y otras dos subtitular; ganó cuanto trofeo otorgan en el fútbol, y se despide como el “Doctor Messi”. El miércoles viaja a Estados Unidos para seguir cumpliendo su contrato de jugar con el Inter de Miami hasta 2028.

otf/mh

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