Durante su presentación en el contexto del foro Iniciativa de Inversión Mano de la Mano, el titular del Minagri llamó la atención sobre las posibilidades de aumentar el valor agregado, incrementar la producción y acceder a mercados internacionales en estos renglones.
Destacó que el país dispone de tierras fértiles, conocimientos acumulados por los productores y posibilidades de ampliar ambos sectores, aunque enfrenta limitaciones asociadas a la baja productividad, el cambio climático, el envejecimiento de la población rural y la insuficiente disponibilidad de insumos.

Pérez Brito señaló también el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, que, según afirmó, se ha recrudecido y ha estado acompañado durante el último año por restricciones energéticas que dificultan el acceso de los productores al combustible y a otros recursos necesarios para trabajar.
En ese contexto, subrayó la importancia de promover inversiones y financiamiento que permitan al sector agropecuario cubano no solo resistir las dificultades, sino también desarrollarse y avanzar.

Al referirse a la miel, explicó que Cuba la exporta actualmente como materia prima, en bidones, por lo que existe margen para incrementar su procesamiento y comercializar productos con mayor valor agregado, mejorar los precios y elevar los ingresos de los inversionistas y las familias productoras.
El ministro resaltó el carácter orgánico de la miel cubana y las condiciones de la apicultura nacional, que en 2021 alcanzó una producción superior a las 10 mil toneladas, récord histórico citado durante su presentación. Añadió que existen áreas con potencial para ampliar los apiarios y aumentar los volúmenes de producción.
Respecto al café, identificó oportunidades en tierras ociosas o insuficientemente explotadas, la siembra de nuevas plantaciones, el aprovechamiento de zonas premontañosas y la modernización de las cadenas productivas.
También señaló las posibilidades de desarrollar cafés prémium, mejorar la trazabilidad y ampliar la inserción en los mercados internacionales.
Pérez Brito destacó que las empresas mixtas existentes constituyen una experiencia que demuestra las posibilidades de colaboración con capital extranjero y de acceso a mercados de mayor valor.
Como parte de los argumentos para atraer inversiones, mencionó las transformaciones económicas y jurídicas aprobadas en Cuba, de las cuales, precisó, 162 de un total de 176 inciden en la agricultura.
Entre ellas citó una nueva legislación sobre tierras agropecuarias y forestales, que contempla derechos de usufructo, así como modalidades de asociación entre cooperativas, productores y empresas extranjeras.
También aludió a las posibilidades de establecer contratos directos entre inversionistas y productores.
El titular se refirió además a las medidas dirigidas a facilitar la importación de insumos, entre ellas la eliminación de aranceles para su entrada al país y de impuestos sobre las ventas mayoristas destinadas a los productores, junto con mecanismos para flexibilizar esos procesos.
Asimismo, reconoció el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cuya plataforma geoespacial ha permitido identificar áreas con potencial para las inversiones, tanto en la producción de café como en la localización de zonas favorables para la apicultura.
El titular del Minagri afirmó que el desarrollo de ambos rubros puede repercutir en los ingresos de las familias rurales, transformar las comunidades y contribuir a frenar la migración hacia las ciudades.
El objetivo, sostuvo, es que el campo cubano resulte atractivo para las nuevas generaciones y se convierta en una opción de vida para los jóvenes, las familias productoras y los pequeños negocios vinculados a la agricultura familiar.
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