En un informe, la asociación advirtió cómo la brecha de financiamiento existente pone en mayor riesgo a parte de los más afectados, justo cuando se espera una intensificación de los efectos del fenómeno de El Niño.
La OIM lanzó un llamamiento urgente de 30 millones de dólares el 20 de agosto, de los cuales solo lograron asegurarse seis millones 500 mil dólares, que apenas permitirán prestar asistencia a aproximadamente 43 mil personas, frente a una meta de 100 mil.
El director regional para América Latina y el Caribe, Juan Francisco Espinosa, afirmó que, más de dos meses después, la emergencia está lejos de terminar para cientos de miles de colombianos, al tiempo que urgió por mayor financiación.
“El terremoto del 10 de agosto causó daños generalizados en viviendas, infraestructuras y servicios esenciales en el occidente. Aunque aproximadamente dos mil 700 personas permanecen en alojamientos de emergencia, muchos más hogares afectados por el terremoto necesitan apoyo para reparar sus viviendas, restablecer sus medios de vida y recuperar el acceso a los servicios básicos”, señaló el reporte de la OIM.
Resaltó que los riesgos de salud pública y medioambientales se suman al desafío que enfrentan las comunidades afectadas por el terremoto.
La organización citó cifras del Instituto Nacional de Salud de Colombia, según el cual los casos de dengue aumentaron más de un 30 por ciento en septiembre en Chocó, Risaralda y Valle del Cauca, mientras que los incendios forestales quemaron más de 26 mil 500 hectáreas en todo el país.
Acotó por otra parte que las lluvias torrenciales repentinas corren el riesgo de provocar deslizamientos de tierra en laderas debilitadas por el terremoto.
De acuerdo con datos oficiales, el terremoto del 10 de agosto provocó la muerte a 335 personas, dejó a más de 100 desaparecidas, dañó cerca de 207 mil viviendas y destruyó 36 mil en 16 departamentos.
La OIM recordó que más de 286 mil niños y niñas siguen recibiendo clases en condiciones provisionales.
Una evaluación de esa entidad determinó que el 87 por ciento de los municipios afectados se encuentran por encima de la media nacional de pobreza multidimensional.
Enfatizó que, en zonas remotas como Chocó, los daños en carreteras e infraestructuras esenciales dificultan aún más el acceso a servicios básicos, alimentos, mercados y asistencia humanitaria.
Reveló además que actualmente brinda apoyo a 25 de los 32 alojamientos de emergencia que aún albergan a 670 hogares, y ayuda a las familias a acceder a soluciones de vivienda mediante asistencia para el alquiler, materiales de construcción y orientación para reparaciones.
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