Durante su habitual conferencia de prensa, precisó que la administración federal aportará esos recursos, en tanto el gobierno de la entidad federativa está invirtiendo en una planta potabilizadora de alrededor de siete mil 500 millones de pesos (401 millones de dólares).
Mañana se hará “una revisión mayor y vamos a buscar cómo sacamos esos recursos para que no tenga que haber endeudamiento, (…) y que el gobierno federal pueda ayudarle a los millones de habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara, en coordinación con el gobierno de Jalisco”, apuntó.
El domingo último, miles de ciudadanos pidieron ante el Palacio de Gobierno del estado occidental la revocación de mandato del gobernador Pablo Lemus, del opositor partido Movimiento Ciudadano, como parte de una marcha en protesta por la contaminación del agua.
La masiva movilización tuvo lugar luego de otra realizada el 11 de octubre con la misma demanda sobre el líquido, en la cual la policía local fue señalada por el uso excesivo de la fuerza, chorros de agua, gases lacrimógenos y tortura a detenidos.
El miércoles de la semana pasada, Sheinbaum solicitó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos una investigación profunda tras las denuncias de tortura y subrayó que tiene que conocerse quién dio la orden y definirse a los responsables.
Por otra parte, la mandataria declaró entonces que la Comisión Nacional del Agua le había presentado dos proyectos, los cuales se analizaban para atender la problemática del líquido contaminado de conjunto a la administración de la entidad federativa.
Sobre todo a partir de marzo, imágenes de agua turbia fluyendo de los grifos de viviendas en la zona metropolitana de Guadalajara comenzaron a exponerse en redes sociales y medios de comunicación, como parte de una situación que ha generado descontento en la urbe y otras demarcaciones.
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