El derrame se reportó a la altura del puente Cupa, en el cantón Quinindé de esa provincia del norte de Ecuador, fronteriza con Colombia.
El Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 de Esmeraldas informó que se activó un plan de contingencia y que las posibles afectaciones se encuentran en evaluación.
La Alcaldía de Quinindé indicó que recopila información sobre los posibles daños para elaborar un informe y remitirlo a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Ante la presencia de hidrocarburos, la Empresa Pública de Agua Potable y Saneamiento de Esmeraldas suspendió temporalmente la captación y distribución de agua desde la planta de San Mateo, como medida preventiva.
Por su parte, la empresa pública de agua potable de Quinindé declaró la alerta máxima y realiza trabajos preventivos ante la posible llegada del crudo al río Esmeraldas, para proteger la fuente de agua que abastece a la parroquia Viche.
Habitantes de la zona divulgaron videos en redes sociales que muestran las manchas oscuras sobre el río Cupa, aunque todavía no existe un balance oficial sobre la cantidad de petróleo derramado ni la extensión total del área contaminada.
Tampoco se había informado cuánto tiempo tomarán las labores de contención y limpieza, ni cuándo podrá normalizarse el abastecimiento de agua potable en los sectores afectados.
En marzo de 2025 Esmeraldas sufrió otro derrame de crudo que fue considerado uno de los peores desastres ambientales en la historia de ese territorio.
En aquel momento más de 50 mil familias quedaron sin agua potable y personas de todas las edades fueron atendidas con mareos, dolores articulares y estomacales.
A su vez, la contaminación paralizó la actividad pesquera y la agricultura, fuentes de ingresos en la región esmeraldeña junto al turismo.
Aquella fuga de crudo fue ocasionada por una rotura en la tubería del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), en el cantón Quinindé, que a su vez fue provocada por un deslizamiento de tierra, según informó la estatal Petroecuador.
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