“Los bolsonaristas van a acabar con esta medida y la escala 6×1 volverá. Tenemos que dejar claro que no podemos confiar en ellos”, afirmó el mandatario durante un mitin en Juiz de Fora, en el contexto de la campaña para el balotaje presidencial del 25 de octubre, en el que busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro.
Horas antes, Lula había participado en Brasilia en la promulgación de la Enmienda Constitucional 141, que establece dos días de descanso semanal y reduce progresivamente la jornada máxima de trabajo de 44 a 40 horas, sin disminución salarial.
La reforma prevé que, a partir de su entrada en vigor, la jornada máxima semanal pase inicialmente a 42 horas y, un año después, se reduzca a 40. La medida busca sustituir el régimen de seis días trabajados por uno de descanso, conocido como escala 6×1, por otro de cinco días de trabajo y dos de reposo.
Durante el acto electoral, el presidente defendió la reforma como una conquista para los trabajadores y sostuvo que la nueva organización de la jornada no perjudicará a comerciantes ni empresarios.
A su juicio, la principal beneficiaria será la fuerza laboral, que dispondrá de más tiempo para descansar y atender a sus familias.
La promulgación de la reforma laboral se convirtió en uno de los ejes del discurso de Lula, quien vinculó la continuidad de la medida con el resultado de la contienda presidencial y llamó a sus simpatizantes a impedir lo que calificó como un retroceso en los derechos laborales.
“Ustedes saben que construir cualquier cosa es muy difícil, pero destruir es muy fácil. Y ustedes saben lo que la familia Bolsonaro hizo con este país», expresó en referencia al gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), padre de Flávio.
«Y ustedes saben que ellos quieren destruir todos los derechos laborales, porque no representan los intereses del pueblo trabajador», agregó.
Lula también llamó a movilizar a los electores que se abstuvieron en la primera vuelta y a quienes tienen más de 70 años, con el propósito de ampliar su respaldo en la votación del próximo día 25.
Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral del país, constituye una prioridad para el Partido de los Trabajadores (PT). En el primer turno, celebrado el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro superó a Lula en ese estado por unos 588 mil votos, según los datos citados por la prensa brasileña.
En Juiz de Fora, el mandatario estuvo acompañado por la primera dama, Janja Lula da Silva; la alcaldesa Margarida Salomão, del PT, y la senadora electa Marília Campos, también de esa organización política.
rc/mar





