Según el sitio oficial del comité, denominado ‘New Path PAC’, el objetivo es ayudar al “gobernador Josh Shapiro a construir un movimiento para que los ciudadanos se movilicen, exijan más y elijan candidatos capaces de poner freno al caos, la crueldad y la corrupción de Donald Trump y JD Vance”.
Shapiro, quien estuvo en el colimador en 2024 para la fórmula presidencial de la entonces candidata Kamala Harris, es considerado uno de los potenciales aspirantes a la nominación del partido para las elecciones a celebrarse dentro de dos años.
Una encuesta de la Universidad Quinnipiac, aplicada a principios de este mes, situó su índice de aprobación en el 62 por ciento y en este momento muestra un reforzamiento de su posición dentro de ciertos sectores del partido.
Pero primero debe lograr su reelección y los sondeos señalan, de manera constante, que cuenta con una cómoda ventaja.
El estudio de opinión de Quinnipiac arrojó que el gobernador va 26 puntos por delante de su oponente republicana (60 por ciento a 34 por ciento).
Por su parte, la plataforma independiente de análisis electoral Decision Desk HQ vaticina que Shapiro tiene un 95 por ciento de probabilidades de lograr otro mandato.
Los propios tanteos dan como probabilidad que un candidato relativamente desconocido se posicione como el nominado del Partido Demócrata en la próxima carrera presidencial.
Algunos miran el sorprendente ascenso en las encuestas del exsecretario de Transporte Pete Buttigieg. Por supuesto, son señalados en el campo de las especulaciones Harris; el gobernador de California, Gavin Newsom, y una figura que emerge: la representante por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez.
El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, y sus homólogos de Carolina del Norte, Roy Cooper, y de Illinois, J.B. Pritzker; así como los senadores Amy Klobuchar (Minnesota) y Jon Osoff (Georgia) entran en el amplio campo de eventuales presidenciables.
El 7 de noviembre de 2028 serán los comicios de Estados Unidos para elegir un presidente y un vicepresidente por un período de cuatro años (además de las elecciones en el Congreso, así como de otros cargos públicos a nivel estatal y local).
Quien gane la carrera por la Casa Blanca tomará posesión del cargo el 20 de enero de 2029, último día de Donald Trump en el Despacho Oval.
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