Según una nueva encuesta de la cadena CNN aplicada por SSRS, más de tres cuartas partes de los electores ven estas elecciones como su oportunidad para cambiar las cosas en Washington.
Los datos arrojaron que los demócratas tienen 49 por ciento contra 39 por ciento los republicanos entre los empadronados a nivel nacional.
El estudio se basa en amplios márgenes entre los pilares tradicionales del apoyo al Partido Demócrata como los votantes negros (70 puntos porcentuales), los latinos (+40), las mujeres (+21) y los adultos jóvenes (+31).
Además, existe una marcada ventaja entre los independientes (+15) y aquellos que dicen estar extremadamente motivados para votar (+18).
El tanteo arrojó que aproximadamente seis de cada 10 votantes dicen este año que su papeleta en las elecciones intermedias enviará un mensaje sobre Trump, y por un margen de dos a uno ese mensaje es de oposición en lugar de apoyo.
Mientras, los republicanos observan preocupados cómo se agota el tiempo del llamado a las urnas y sigue cayendo la aprobación del presidente Trump en sus propios sondeos internos.
Varios tanteos dan números cada vez más bajos al ocupante del Despacho Oval, quien retornó en enero de 2025 a la Casa Blanca de no involucrarse en conflictos en el extranjero, terminar la guerra entre Rusia y Ucrania, bajar los precios desde el primer día y que todos fueran felices en una era dorada para Estados Unidos.
La realidad es otra. Si la economía impulsó el retorno de Trump a la mansión ejecutiva. Actualmente el alto costo del a vida podría pasarle factura a su partido y a él durante el ejercicio cívico del 3 de noviembre.
Tres sondeos a nivel nacional, del diario The Washington Post-ABC News-Ipsos, NBC News y Fox News -medios que son en general conservadores- sitúan el índice de respaldo a Trump en el 33, 34 y 36 por ciento, respectivamente, representando mínimos históricos en su segundo mandato.
Otro estudio (de Reuters/Ipsos) difundido el lunes fue aún peor, le dio 31 por ciento de apoyo a Trump.
En los comicios de mitad de mandato se renovarán los 435 asientos de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 con que cuenta el Senado; además, serán las elecciones para gobernadores y otros cargos locales y estatales.
Aunque el nombre del presidente no estará en las boletas, lo votantes ajustarán cuentas. Los republicanos -a tono con pronósitcos- podrían perder el control de una o las dos cámaras del Congreso.
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