martes 16 de abril de 2024
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Obesidad es la forma de malnutrición más común en casi todo el mundo

Londres, 1 mar (Prensa Latina) El exceso de peso u obesidad ya es la forma más común de malnutrición en la mayoría de países, reveló un estudio publicado hoy en The Lancet, que compila datos de unas tres mil 600 indagaciones.

Según la investigación, esta epidemia que “atraviesa el globo de punta a punta y arrasa más que la Covid-19, afecta a más de mil millones de personas”, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud.

Dirigido por el Imperial College de Londres, el estudio en el que intervinieron más de un millar de científicos de todo el mundo, eleva a 878 millones de adultos y 160 millones de niños las personas en el mundo afectados con esta dolencia.

A ello se suma que prevalencia de obesidad en las últimas tres décadas creció, sobre todo, en Brunei, algunas naciones del Caribe, Oriente Medio y el Norte de África; mientras en Estados Unidos, cuatro de cada 10 adultos sufre esta dolencia y lo convierte así en paradigma de la expansión de la obesidad en las zonas de ingresos altos.

Países de la Polinesia, como Tonga, Samoa o Niue, registran las cifras más altas de obesidad en todas las edades, con prevalencias por encima del 60 por ciento en adultos, mientras en menores, también Chile es uno de los estados donde más ha crecido la obesidad y reporta tasas del 33 por ciento en varones.

La investigación detalla que de 1990 a 2022, la prevalencia en menores pasó del 1,7 por ciento al 6,9 por ciento en niñas y del 2,1 al 9,3 por ciento en niños.

Por otro lado, en adultos, las tasas saltaron del 8,8 por ciento al 18,5 en mujeres y del 4,8 al 14 por ciento en hombres.

Los expertos reafirman que tan malo es una alimentación insuficiente como un exceso de peso; “son dos caras de la misma moneda: la malnutrición, que está asociada a problemas de salud a lo largo de la vida y la desnutrición supone un riesgo de muerte prematura”.

Asimismo, añaden que la obesidad también es un factor de riesgo para enfermedades como el cáncer o la diabetes y la hipertensión, precursora, a su vez, de dolencias cardiovasculares.

“En la infancia, además, un exceso de grasa eleva el riesgo de perpetuar esa obesidad en la edad adulta y acelera la aparición de problemas mecánicos (por el peso sobre las articulaciones) y metabólicos”, apuntan.

Advierten también que el fenómeno de la aparición de la obesidad en edades cada vez más tempranas, podría deberse al consumo de alimentos fuera de casa y el acceso a comidas comerciales y procesados en niños en edad escolar y adolescentes.

Sugieren, además, que algunos los juegos de ocio y los deportes son reemplazados actualmente por actividades sedentarias.

mem/cdg

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