La controversia en busca de votos, organizada por la Universidad de Panamá y trasmitida en cadena nacional por TVN Media de cara a comicios generales en mayo próximo estuvo más cargada de ataques entre los siete de ocho aspirantes al Palacio de las Garzas( sede del Ejecutivo) ante electores ávidos de soluciones a problemas como la educación de calidad, la crisis de la Caja de Seguro Social o el desempleo, entre otros.
En el careo también debatieron sobre la inseguridad ciudadana y el desarrollo sostenible, sobre la base de rondas de preguntas y repuestas breves que apenas ofrecieron tiempo para ampliar los proyectos individuales y de partidos políticos frente a flagelos que agobian hoy a la sociedad panameña.
En la cita, el único ausente fue el abanderado de la tolda que conforman el partido Realizando Metas y Alianza ,el expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014) asilado en la embajada de Nicaragua y sobre quien pesa una condena de más de 10 años por lavado de dinero y quien quedaría inhabilitado de correo este año.
También el Tribunal Electoral, con apego a las normas, prohibió la participación en los debates de su compañero de fórmula, José Raúl Mulino.
En dos horas y media de intercambio, quedaron más claros los compromisos por cumplir con sus electores del actual gobierno y de administraciones anteriores, muchos de cuyos integrantes hoy permanecen en la carrera electoral.
En ese sentido, Ricardo Lombana, del Movimiento Otro Camino (MOCA); José Gabriel Carrizo, del Partido Revolucionario Democrático (PRD); el expresidente Martín Torrijos(2004-2009), del Partido Popular (PP) y Rómulo Roux, de Cambio Democrático (CD) y el Partido Panameñista, además de los independientes Maribel Gordón, Zulay Rodríguez y Melitón Arrocha; admitieron la presencia del crimen organizado en la política y la necesidad de fortalecer la institucionalidad.
La economista y catedrática Gordón fue enfática en varios momentos del debate e insistió en que la mayoría de los participantes ya fueron Gobierno- expresidentes, diputados ,ministros- y en sus respectivos mandatos no resolvieron estos problemas cuyas raíces está en el abandono de las comunidades y que necesita políticas preventivas y tener un Estado que proteja a las personas.
Matices aparte, varios candidatos replicaron con ataques a sus otros rivales como lo hicieron en varias oportunidades Lombana y Rodríguez o Roux y Torrijos, sobre todo al tratar la crisis financiera y estructural que atraviesa la Caja de Seguro Social, la falta de medicamentos, mora de intervenciones quirúrgicas y posible quiebra de programas como el Invalidez, Vejez y Muerte.
Las preguntas sobre educación de calidad las formularon estudiantes universitarios, y los candidatos en su mayoría debieron aceptar con excepción de Carrizo, actual vicepresidente de la República, los bajos niveles de aprendizaje de estudiantes panameños en pruebas internacionales o el éxodo de alumnos de los sistemas de enseñanza.
El último tema sobre desempleo llevó a los candidatos presidenciales a 45 segundos de exposición sin preguntas sobre sus proyectos de ganar en las urnas.
Cerrar la brecha actual del 7,4 por ciento de desempleo, pero casi 50 por ciento de la informalidad en el mercado laboral, así como atender la formación de capacidades en los jóvenes y priorizar sectores como el turismo, la agroindustria, la biotecnología y la construcción, entre otras esferas, fueron otras de las propuestas.
Los dos siguientes debates presidenciales están pactados para el 13 de marzo y el 17 de abril.
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