sábado 13 de abril de 2024
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Mujer majestad y elegancia, así definieron a cubana Josefina Méndez

La Habana, 8 mar (Prensa Latina) Como primera figura del Ballet Nacional de Cuba (BNC), a Josefina Méndez se le recuerda hoy en su natalicio el Día de la Mujer y por ser una dama, en el universo de la danza, majestuosa.

Reconocida también por la crítica como la «bella reina de la tragedia», en su medio danzario era conocida familiarmente como Yuyi, y no por eso el seudónimo le quitó la elegencia a esta estrella del ballet clásico.

Méndez encarnó con éxito en todos los escenarios del mundo los grandes papeles emblemáticos del repertorio romántico y de la academia, y fue considerada a nivel global como una de las más notables personalidades del ballet americano del siglo XX, pieza clave, además, del BNC.

Al incorporarse en 1955 a la Academia de Ballet Alicia Alonso, Fernando Alonso la escogió para bailar la danza napolitana de El lago de los cisnes, con el Ballet de Cuba, hoy BNC.

Fue el momento del debut profesional de Méndez, sin embargo, la historia comenzó antes cuando en marzo del mencionado año, paradójicamente, en la danza de los napolitanos y travestida de chico, se unió a la compañía ante la escasez de varones en aquella época.

Realizó en la Academia y en la propia entidad danzaria su verdadera preparación para una vida dedicada al ballet, a pesar de concluir estudios como Profesora de Educación Física.

Durante el receso del ballet en 1956, integró el Taller Experimental de Danza y viajó a Estados Unidos en 1957, 1958 y 1959 junto a Alicia Alonso, quien presentó en Los Ángeles sus versiones de Coppelia y Giselle, con el Teatro Griego de esa ciudad norteamericana.

Méndez también bailó con el Ballet Celeste de San Francisco, en 1958 y al reconstituirse el BNC, en 1959, obtuvo el tercer lugar en las audiciones, incorporándose a las presentaciones en Cuba y a las giras internacionales por Suramérica, los países del este europeo y México. En 1960 fue promovida al rango de solista de la compañía y dos años más tarde a primera bailarina, máxima categoría en el ballet cubano. Interpretó la willi Zylma en la filmación de Giselle.

Su repertorio como bailarina abarcó las importantes obras ya mencionadas, además de La bella durmiente del bosque, La fille mal gardée, Grand Pas de Quatre, cuya interpretación del rol de Mme Taglioni le valió grandes éxitos y excelentes críticas.

Fomaron parte de su repertorio los clásicos del siglo XX: La muerte del cisne y Las sílfides, de Mijail Fokin; Apollo, de George Balanchine; Jardín de lilas, de Anthony Tudor, y In the Night, de Jerome Robbins.

Obras de importantes coreógrafos cubanos brillaron con la actuación de Méndez, como El güije, Conjugación, el Destino en Carmen, de Alberto Alonso Rayneri; Paso a tres, Bach X 11 = 4 X A, de Alberto Méndez González; La casa de Bernarda Alba, La noche de Penélope (creado especialmente para ella), de Iván Tenorio; y Flora y Dionaea, de Gustavo Herrera.

En 1964 participó en el Primer Concurso Internacional de Ballet de Varna, Bulgaria, llevándose la medalla de bronce en contienda con las más importantes bailarinas internacionales.

Su actuación dentro de la delegación de Cuba evidenció el surgimiento de una nueva escuela en el ballet, la cubana.

En 1970 ganó la Estrella de Oro a la mejor bailarina del VIII Festival Internacional de Danza de los Campos Elíseos en París, por su interpretación de Mme. Taglioni.

Actuó con el BNC en todos los escenarios mundiales y como artista invitada en el Ballet Arabesque en Bulgaria en 1969; participó en las galas internacionales de Chicago en 1977; de Santander, en España, y de Verona, en Italia, en 1980, y en el Festival Enescu, en Rumania.

Sin embargo, sus actuaciones en Giselle de 1972 y 1973, y en Grand Pas de Quatre, en 1973, con el ballet de la Ópera Nacional de París, fueron hitos en su carrera convirtiéndola en la segunda ballerina del continente en actuar en el antológico teatro francés, después de Alonso.

Al colaborar junto a la principal compañía francesa, Méndez evidenció otra trascendente faceta de su carrera: la de maître de ballet.

Josefina Méndez falleció el 26 de enero de 2007 a los 65 años de edad.

mem/dpm

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