En Croix-des-Bouquets huyeron mil 33, todos los reos en su totalidad, mientras que en la comisaría de Delmas 33 los bandidos soltaron a 20 confinados, entre ellos, seis policías en régimen de aislamiento.
Las fugas ocurrieron en las jornadas del dos, tres y cuatro de marzo del año en curso, y ahora la policía de Haití tiene ante sí el mayor reto de su historia, regresar a esos reclusos a sus respectivas prisiones.
En la Penitenciaría Nacional previo al asalto, los bandidos vigilaban el recinto con un dron, y una vez obtenida la información requerida iniciaron la escaramuza con pistolas y ametralladoras semiautomáticas contra los agentes de servicio.
A las fuerzas policiales les fue imposible repeler el ataque perpetrado y se vieron obligados a abandonar el lugar ante el número y la potencia de fuego de sus adversarios.
Luego en los videos que circularon en las redes sociales podía verse el regreso triunfal de algunos jefes de bandas que se dirigían a sus reductos, donde será bien difícil ir a detenerlos.
Esta acción -que probó hasta qué punto pueden llegar las pandillas- fue perpetrada a unos cientos de metros del Campo de Marte, donde se encuentran el Palacio Nacional, la comisaría de Policía de Puerto Príncipe y una unidad antidisturbios.
mem/joe













