«La señora Sandu suele acusar a Rusia de un supuesto chantaje energético. Sin embargo, no se trata de chantaje, sino de cuestiones puramente comerciales. Por cierto, son acusaciones inconsistentes e injustificadas», dijo Peskov ante la prensa.
El 7 de marzo, Sandu realizó una visita de trabajo a París donde se reunió con el presidente de Francia, Emmanuel Macron. En su declaración publicada al término del encuentro, acusó a Rusia de intentar perpetrar un golpe de Estado en Moldavia.
También afirmó que «Moscú intenta controlar» a Moldavia mediante chantaje energético, apoyo a las protestas en el país, campañas de desinformación e intentonas golpistas.
En su declaración, Sandu agradece a Macron por su apoyo al actual Gobierno moldavo y la ayuda financiera y militar. Además, durante la visita de Sandu a París, las partes firmaron acuerdos sobre cooperación en defensa y economía.
Desde hace dos años, en Moldavia no cesan las protestas de la oposición, que exige la renuncia de la presidenta del país y la celebración de elecciones legislativas anticipadas.
Los manifestantes acusan a las autoridades de la incapacidad de solucionar la crisis económica y detener la caída en el nivel de vida y la subida de precios y gastos militares.
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