En un comunicado, la institución explica que el Poás ha mantenido en los últimos meses una actividad significativa, marcada por la salida de gases y ceniza, entre otros materiales.
Hasta hace unas semanas las condiciones del cráter y la existencia de una laguna natural favorecía que los materiales quedaran contenidos dentro del mismo cráter o a lo sumo en los alrededores del Parque Nacional Volcán Poás, destaca el texto.
En los últimos días, debido al poco o nulo aporte de lluvias en la cima, la laguna desapareció, además el viento y la poca humedad en la atmósfera favorecen que los productos propios de este volcán activo salgan directamente al ambiente y sean desplazados a lugares más alejados, al punto que alcanzan comunidades de los alrededores.
Los reportes provenientes de las autoridades en la zona y vecinos señalan caída constante de ceniza y fuertes olores a azufre, sobre todo hacia la parte oeste del volcán, señala la CNE.
Ante esta situación, recomiendan a los Comités de Emergencia e instituciones darle seguimiento a la caída de ceniza y gases en las regiones mayormente afectadas, mantenerse activados y vigilar los sectores de más riesgo en los cantones.
A la población aconsejan, sobre todo a la que habita en zonas de riesgo, mantenerse informada y acatar solamente los mensajes que difundan las instancias oficiales en el nivel nacional, regional y municipal.
A esto se suma, evitar exponerse de forma innecesaria y en caso de estar expuesto, cubrirse vías respiratorias y ojos, cerrar ventanas y puertas y colocarse paños húmedos en umbrales de puertas y entradas de aire, así como humedecer las cenizas para reducir el polvo y proteger equipos electrónicos.
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