Se trata de un fondo patrimonial de indiscutible valor histórico y científico de Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), cuyos aportes a la neurociencia han sido fundamentales en el desarrollo de esta especialidad en el mundo.
Elegido recientemente El Mejor de la Historia, según un programa con participación decisiva del público en Radio Televisión Española (RTVE), compartió el Premio Nobel de Medicina en 1906 con el médico italiano Camillo Golgi.
Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, por su papel de socialización y de fraternidad, el Legado Cajal está formado por más de 28 mil bienes que se conservan en el Instituto Cajal tras su fallecimiento.
Son objetos de tipo científico y técnico, como material de laboratorio y placas histológicas con inscripciones de su puño y letra, además de dibujos, de valor excepcional, porque con ellos mostraba las complejas texturas del sistema nervioso.
Además, publicaciones, un gran archivo fotográfico, su silla y su mesa de trabajo y un
interesante grupo de objetos personales, como sus últimas gafas, billetera, bastón y la toga de catedrático, además de importantes condecoraciones, detalló este martes el Ministerio de Cultura de España.
Sus descubrimientos acerca de la estructura del sistema nervioso y el papel de la neurona, fueron la base del Premio Nobel compartido. El Legado Cajal fue declarado Memoria del Mundo por la Unesco en 2017 y está adscrito a la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
De otra parte, se hizo el reconocimiento a ‘Los toques tradicionales de guitarra en las fiestas participativas’ como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, ligada a las culturas rurales y a sus modos de expresión de tipo comunitario.
A su valor musical se suman los valores sociales identitarios, de pertenencia a una comunidad y de elemento socializador y de fraternidad entre personas de distintas edades, sexos y procedencias, destacó el dictamen gubernamental.
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