Un total de 70 legisladores votaron a favor de la confianza en el nuevo gabinete ministerial, encabezado por el primer ministro, Gustavo Adrianzén, y negaron el aval 52, entre votos en contra (36) y abstenciones (17), sobre un total de 130 congresistas.
Adrianzén agradeció la decisión congresal y afirmó que “no vamos a ceder ante quienes quieren desestabilizar el país” y afirmó que el gobierno actuará con firmeza para “garantizar el orden constitucional, defender el estado de derecho, la libertad y la democracia”.
Dijo que el gobierno trabajará por recuperar la confianza necesaria para impulsar el crecimiento económico y la seguridad ciudadana, ejes del discurso que fundamentó horas antes el pedido de confianza que el gabinete necesitaba para seguir en funciones.
El presidente del Consejo de Ministros, su cargo oficial, se declaró abierto a la fiscalización de la prensa -aunque en días previos acusó de desestabilizadores a los medios que revelaron las joyas de la presidenta, Dina Boluarte-, el parlamento y la ciudadanía.
Durante el debate previo a la votación, las bancadas progresistas fundamentaron su oposición a dar la confianza, a lo que consideran un gobierno incapaz de solucionar la prolongada crisis estructural la que, según el congresista Roberto Sánchez, solo se puede solucionar con una asamblea constituyente.
Añadieron el escándalo de los relojes, joyas y otros signos de riqueza por la que es investigada la mandataria y la impunidad de medio centenar de muertes en protestas contra el ascenso a la presidencia de Boluarte, a quien culpan del luctuoso saldo.
Uno de los voceros derechistas, Arturo Alegría, del partido fujimorista Fuerza Popular, afirmó que el mensaje del primer ministro estuvo plagado de ilusiones.
Su colega de bancada Eduardo Castillo calificó el mensaje de Adrianzén como “actualización de promesas incumplidas”, pero votó por la confianza, igual que Alegría.
jha/mrs













