lunes 20 de mayo de 2024
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Bahamesa Shaunae Miller-Uibo quiere brillar en casa (+Fotos)

Nassau, 18 abr (Prensa Latina) Tras sorprender presentándose en la cita del orbe Budapest 2023 apenas tres meses después de ser madre, Shaunae Miller-Uibo confirma hoy estar lista para el Mundial de relevos en esta capital los días 4-5 de mayo venidero.

La doble campeona olímpica de 400 metros (Río 2016 y Tokio 2020) no llegó a la final en la capital húngara, pero sintió satisfacción al demostrar que se puede regresar a competencias tras ser madre y que tener junto a ella al pequeño Maicel deviene en inspiración permanente.

Y nada mejor que correr los relevos 4×400 femenino y mixto de su país en la inminente cita planetaria para estafetas, para calentar motores rumbo a París 2024, donde le espera una difícil batalla en su aspiración de alzarse con un tercer título olímpico.

Allí tendrá rivales en continuo ascenso como la dominicana Marileidy Paulino, la estadounidense Sydney McLaughlin-Levrone y las neerlandesas Lieke Klaver y Femke Bol, aunque esta última aseguró tras el Mundial bajo techo en Glasgow que en la cita bajo los cinco aros correrá los 400 con vallas.

Nacida bajo el signo de Aries (15 de abril de 1994) en la principal urbe bahamesa, la esbelta corredora de 1,85 m de estatura resalta por su paso elegante pero feroz, y un espíritu de victoria curtido desde su debut al máximo nivel a los 16 años, cuando conquistó el oro en el Mundial sub-20 en Moncton, provincia canadiense de Nueva Brunswick.

Dicho lauro fue el comienzo de sus sueños, concretados con los títulos olímpicos y con cuatro metales en Mundiales al aire libre (plata en Beiijng 2015, bronce en en Londres 2017 —este en 200m—, plata en Doha 2019 y oro en Eugene 2022, además de otra dorada en cita del orbe en pista cubierta (Belgrado 2022).

El camino a esos éxitos no estuvo exento de reveses y sobre ello dijo a World Athletics semanas atrás: «Quienes nos miran nunca comprenden todo lo que pasan los atletas. Las lesiones son una de esas cosas. No me refiero sólo al dolor físico sino también a la fortaleza mental que necesitas para recuperarte”.

A esa fortaleza acude nuevamente la velocista bahamesa ante el reto de encumbrarse en la historia del atletismo universal.

¿Cuál color veremos en su cabello en las próximas citas? ¿Magenta, rosado, azul marino, amarillo? En Nassau y París ya se verá, y seguro disfrutará junto a su hijo y su esposo, el decatleta estonio Maicel Uibo, subcampeón mundial en Doha 2019.

mem/jcm

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