En un comunicado, esa organización reiteró su respaldo a la isla y demandó su exclusión de una lista de supuestos patrocinadores de hechos de ese tipo, elaborada por Washington.
Esa inclusión constituye una flagrante mentira pues Cuba no agrede a ningún país ni ciudadano. Además, es una pantalla para atacar al pacífico y solidario pueblo en un intento injerencista por forzar un cambio de régimen y que los ciudadanos abandonen su legítimo derecho de autodeterminarse, señala el texto.
Ello no sucederá y los pueblos del mundo seguiremos reclamando justicia, añade.
Asimismo, los intelectuales y artistas argentinos respaldaron una declaración de la Secretaría Ejecutiva Internacional de la Red que califica de arbitrarias las acciones de Estados Unidos.
Con la baja de Cuba de la lista de países que no cooperan por completo con las medidas antiterroristas de Estados Unidos, este último país reconoce que esa inclusión no tiene substancia. Pero, de manera contradictoria, sigue manteniendo a esa nación como una patrocinadora del terrorismo, acción que acarrea graves consecuencias, denuncia el documento.
Se trata de una operación coercitiva complementaria al bloqueo económico, comercial y financiero mantenido desde hace más de 60 años, con la pretensión de fomentar grados de insatisfacción que conduzcan a cambios de una sociedad humanista y redistributiva hacia un alineamiento geopolítico en su beneficio, apunta.
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