La decisión del consejo de ministros ocurre tras el atentado contra el primer ministro Robert Fico el paso mes, y regulará en qué lugares podrán realizarse manifestaciones o protestas.
El texto establece que deben prohibirse reuniones no sólo cerca de la sede del Parlamento, sino también en las inmediaciones de los edificios donde residen o trabajan los jefes de Estado, de gobierno y de los tribunales, o cerca de las residencias de los principales políticos u otras personas que son motivo de la protesta.
En el pasado hubo manifestaciones delante del domicilio de la jefa de Estado, Zuzana Caputova, del primer ministro o del ex jefe de gobierno Igor Matovic.
También se amplían los motivos para prohibir una reunión anunciada y se aumentan las multas por algunas infracciones contra el derecho de reunión, según la fuente.
A pesar de que los ciudadanos tienen el derecho de reunión pacífica garantizado constitucionalmente, esto a menudo no se respeta. Hemos decidido que está prohibido perturbar la reunión pacífica, dijo el vicepresidente del Ejecutivo, Robert Kaliňák.
El proyecto de ley también prevé reforzar los poderes del servicio secreto civil SIS para que pueda obtener y evaluar información sobre posibles amenazas a políticos y otras personas protegidas por el Estado.
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