La última agresión contra ese personal en la ciudad de Rafah, que provocó la muerte y heridas a decenas de personas, es un nuevo crimen de guerra que demuestra la brutalidad cometida por ese país, afirmó el partido de izquierda en un comunicado.
Además, es “prueba clara y flagrante” de sus acciones radicales, de “su constante sed de sangre palestina y su desprecio por los valores humanos y las leyes internacionales”, estimó.
Los que no mueren por bombardeos directos lo harán por la política de hambre y asedio, subrayó.
El FPLP criticó otra vez “la participación directa estadounidense en la guerra de exterminio contra el pueblo palestino y el continuo apoyo a la ocupación (Israel)”.
Asimismo, llamó a la comunidad internacional a actuar de inmediato para detener al gobierno de Benjamin Netanyahu.
El Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio (Unrwa) denunció ayer que 193 de sus empleados fueron asesinados en Gaza desde el inicio de la agresión israelí, el 7 de octubre del pasado año.
Gaza es el lugar más peligroso del mundo para los trabajadores humanitarios, destacó en X la institución.
“A pesar de esto, nuestros colegas siguen trabajando para apoyar a las familias y brindar ayuda en medio de la terrible crisis humanitaria”, señaló Unrwa.
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