Así lo expresó el viceprimer ministro Temesgen Tiruneh durante la ceremonia oficial, al tiempo que enfatizó la susceptibilidad a las sequías e inundaciones provocadas por la crisis climática.
Tiruneh precisó que, con el objetivo principal de abordar de manera sostenible este desafío con respuestas prácticas, el gobierno lleva a cabo diversas actividades mediante la formulación de políticas pertinentes, además de proponerse reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 68,8 por ciento para 2030.

En consonancia con el Acuerdo Climático de París, Etiopía desarrolló un plan voluntario de respuesta hasta ese año, complementado con una estrategia de economía verde a largo plazo y resiliente al clima de 30 años, agregó.
Mencionó la Iniciativa Legado Verde que sobresale como una contribución tangible a la acción climática con más de 32,5 mil millones de plántulas de árboles sembradas en los últimos cinco años. Sobre ese programa de reforestación nacional, anunció el lanzamiento de la sexta ronda y pidió apoyo continuo.
Otros esfuerzos importantes incluyen el programa de desarrollo del trigo de verano y los proyectos de energía renovable en curso, considerados cruciales para lograr los objetivos de reducción de emisiones, aseveró el viceprimer ministro etíope.

Enfatizó que el éxito del programa lanzado este miércoles depende de los esfuerzos de colaboración del gobierno, el sector privado y las organizaciones internacionales.
Por su parte, la ministra de Planificación y Desarrollo Fitsum Assefa describió el enfoque multifacético de Addis Abeba para abordar el cambio climático.
Assefa recordó la revisión y presentación del plan nacional de respuesta al cambio climático a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático hace dos años, reafirmando el compromiso del país con sus responsabilidades globales.
Ministros, dirigentes de instituciones federales y regionales y representantes de organizaciones internacionales asistieron al lanzamiento.
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