Además el reporte indicó que la inflación podría repuntar hacia finales de año, aunque solo sea de forma temporal.
Alemania, la mayor economía de Europa, se contrajo inesperadamente el trimestre pasado y una serie de indicadores de encuestas apuntan en lo que va de trimestre a una expansión anémica.
Aunque es improbable que se produzca una recesión, las perspectivas generales siguen siendo moderadas, según el Bundesbank.
Esta debilidad es la razón por la que el jefe del banco central finlandés, Olli Rehn, argumentó que podría estar justificado otro recorte de los tipos de interés en septiembre, para la casa financiera germana.
El consumo privado y los servicios podrían expandirse este trimestre, ayudados por un gran aumento de la renta disponible de los hogares, predijo el Bundesbank. Pero es probable que la demanda exterior siga siendo débil, mermando las perspectivas del vasto sector industrial alemán.
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