El líder laborista, de 62 años, insistirá, en que «el dolor a corto plazo de las decisiones difíciles» se traducirá en «ganancias a largo plazo», según extractos de su alocución, adelantadas por su propio partido.
Con ese discurso, más positivo respecto a sus anteriores declaraciones, Starmer busca calmar a sus conciudadanos, afirmando que «hay luz al final del túnel», tras presentar un panorama sombrío desde que ganó las elecciones a principios de julio.
En sus declaraciones, los miembros del ejecutivo laborista repiten desde hace semanas que heredaron de los 14 años de gobiernos conservadores un «agujero» de 22 mil millones de libras en las finanzas públicas.
Con esa coyuntura económica, el primer ministro advierte que el próximo presupuesto, que presentará a finales de octubre, será «doloroso», destaca la prensa local.
En su discurso, el mandatario británico destacará algunas de las primeras leyes laboristas, como una empresa pública de energía renovable y la renacionalización de los ferrocarriles.
Un sondeo publicado el lunes por YouGov señala que solo un 34 por ciento de los británicos tiene ahora una opinión positiva del Partido Laborista, siendo negativa para un 57 por ciento.
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