Las modificaciones del tiempo causadas por la humanidad aumentaron la intensidad de la temporada de lluvias de este año en las cuencas del río Níger y del lago Chad lo que derivó en crecidas devastadoras, dice el estudio del ente, integrado por prestigiosas universidades y agencias especializadas.
Al respecto abunda que las inundaciones en Chad, Camerún, Níger, Nigeria y Sudán y el desbordamiento de presas en los dos últimos, costaron la vida a más de dos mil personas y forzaron el desplazamiento de millones de otras.
Cálculos de la WWA cifran en hasta 25 por ciento el aumento en la intensidad de las precipitaciones de este año en Níger y la cuenca del lago Chad, colindantes con cuatro de los cinco países más afectados.
“Esos arrebatos (de los aguaceros) son la nueva normalidad (y) continuarán si persisten el cambio climático y el calentamiento global (…) .Esas inundaciones extremas son exacerbadas por la pobreza, la administración de los recursos hídricos y la rápida urbanización, pronostica el reporte.
Los resultados del texto pronostican que los extremos en la temporada lluviosa del año en curso se repetirán y recomienda a los gobiernos prepararse con urgencia para mejorar la administración de las aguas y reducir la vulnerabilidad de las poblaciones.
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