Un mensaje de las partes agrega que podrían impulsar la contratación de coberturas para las empresas y los hogares europeos.
Sólo una cuarta parte de las pérdidas por catástrofes naturales están aseguradas en la actualidad y la brecha aumentará a medida que el cambio climático las haga más frecuentes y graves, por lo que los daños causados por estos fenómenos suponen un riesgo para la economía en general y la estabilidad financiera.
El BCE y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ) dijeron en un documento conjunto que, para ayudar a la población a hacer frente a esta situación, la UE debería poner en marcha un sistema de reaseguro público-privado.
Ello sería favorable a aumentar la cobertura de las catástrofes relacionadas con el clima y agrupar los riesgos privados.
Europa es el continente del mundo que más rápido se está calentando y los países de la UE sufrieron este año una serie de graves catástrofes relacionadas con el clima, argumenta el texto.
mem/rfc













