La decisión la dio a conocer el presidente Luis Abinader en su discurso pronunciado la víspera, Día de la Independencia Nacional, ocasión en la que expresó la intención de solicitar a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco) que dicho Monumento sea declarado Patrimonio Cultural de La Humanidad.
Explicó que tanto las operaciones mineras legales como ilegales afectan el núcleo y la zona de amortiguamiento del Monumento Natural.
Recordó que “desde el siglo XIX, este sitio ha sido una referencia arqueológica fundamental en nuestra región, y en 1969 se le otorgó protección mediante la Ley 492; no obstante, dijo, la práctica de la minería no metálica en la zona ha generado conflictos constantes entre las autoridades, las comunidades y las empresas operantes”.
Para el proceso de rescate de las Cuevas de Pomier, el dignatario comunicó que encomendó a los ministerios de Medio Ambiente, Cultura y Turismo, así como a la Empresa de Generación Hidroeléctrica y otras instituciones la ejecución de un plan de acción para transformarlas en la «Capital Prehistórica del Caribe».
Explicó que este plan incluirá a las familias que han dependido de la minería artesanal, asegurando que sus medios de vida no se vean afectados durante la transición.
Las áreas protegidas constituyen una garantía para la conservación del patrimonio natural y cultural de la nación dominicana, la estabilidad de su sistema ecológico, la protección de las cuencas hidrográficas y la producción de agua, así como la prevención de desastres naturales y moderación de los cambios climáticos.
En el Monumento Natural Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o Pomier, en San Cristóbal, hay 37 cuevas documentadas, de ellas 17 con arte rupestre.
«Son pinturas rupestres taínas que tienen muchísimo interés porque reflejan rituales, animales que existían entonces, imágenes de sus deidades; son como fotografías de hace mil años», afirmó el arqueólogo hispano-dominicano Adolfo López citado por Acento.
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