El CST, liderado por el general Abdel Fattah al Burhan, coprotagoniza con las RSF del general Mohamed Hamdan Dagalo lo que ha dado en llamarse la guerra olvidada de Sudán, causante de la mayor crisis de refugiados de la historia, 14 millones de desplazados.
El parte castrense reivindica la ocupación de sitios estratégicos en el oriente matropolitano tras arrollar a sus enemigos en las zonas de Este del Nilo y encerrarlos en las posiciones que ocupan desde el inicio del conflicto, que en abril cumple dos años, y costó la vida a 14 mil personas y la devastación de este país musulmán del noreste de África.
Aunque imposible de constatar por fuentes independientes, su veracidad está apoyada por los avances de las ropas del CST en las últimas semanas en los estados de Jartum, Al Yazira, Nilo Blanco y Kordofán del Norte y la defección de comandantes de las RSF a las filas oficiales.
En ese contexto se inscribe la negativa del general al Burhan, expresada durante una reciente visita a El Cairo, la capital egipcia, a pactar un cese del fuego durante el mes sagrado islámico de Ramadán, que comenzó el pasado día 28 y se extiende hasta el anochecer del 29 de marzo.
Diversas mediaciones de actores regionales e internacionales, incluido Estados Unidos, naufragaron en la reticencia de ambas partes que juran últimar a sus respectivos líderes.
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