“De acuerdo a nuestro contratista, este complejo tendría un tiempo de vida de cerca de 30 a 40 años, pero todo depende de que (…) se maneje con profesionalismo, esta planta puede perfectamente producir hasta unos 60, 70 años”, declaró Alvarado al canal estatal Bolivia Tv.
Emplazado en Puerto Suárez, departamento de Santa Cruz, el Complejo Siderúrgico del Mutún fue inaugurado por el presidente Luis Arce el lunes último, y es calificada como una obra estrella del Bicentenario de Bolivia (6 de agosto).
Edificada con una inversión de 546 millones de dólares, esta nueva industria ocupa una superficie de 42 hectáreas (ha) y está conformada por siete plantas: Concentración, Peletización, Aceración, Laminación, Central Eléctrica, Auxiliares y Reducción Directa.
“La séptima (…) va estar concluida hasta finales del mes de abril cuando se va a integrar (…) a todo el Complejo Siderúrgico. Independientemente de que la séptima planta no esté todavía concluida, nosotros ya podemos producir el acero, ya podemos operar las seis plantas que están concluidas en el 100 por ciento”, aclaró Alvarado.
Sostuvo que, dentro de una o dos semanas, esta industria pondrá barras de acero y alambrón en el mercado nacional.
Comentó que, actualmente, el precio de las barras corrugadas de acero está en mil 500 dólares la tonelada (t), es decir que se incrementó en más de 400 unidades de esa moneda, teniendo en cuenta que hace ocho meses costaba entre mil y mil 100.
Indicó que la ESM venderá a un precio más bajo, con lo cual favorecerá a los bolivianos y abaratará el costo de las construcciones.
Significó Alvarado como un elemento positivo que, en este momento, el complejo ya produce los denominados pelets, o sea, que el hierro del cerro del Mutún se tritura, se pasa en forma de polvo y se convierte en ese componente del proceso industrial.
Informó el titular de la ESM que en estos momentos la empresa vende el mineral de hierro en 18 dólares la tonelada, pero procesado como pelets su precio asciende a casi 80 unidades de esa moneda por su valor agregado.
La nueva industria tiene una capacidad productiva de cerca de 200 mil toneladas anuales de barras corrugadas para la construcción y alambrón, que servirá de materia prima para producir tuercas, tornillos, clavos, volandas y pernos, según la ESM.
Se espera que, como parte de la política gubernamental de industrialización con sustitución de importaciones, evite el 50 por ciento las importaciones de acero, lo cual ahorrará cerca de 200 millones de dólares y generará 700 empleos directos, así como más de dos mil indirectos.
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