El reporte, distribuido en Bruselas este miércoles, agrega que tal porcentaje es idéntico en cuanto a subida de los precios a la que se viene observando desde noviembre.
La OCDE indicó que en el primer mes del año la factura energética repuntó dos décimas, hasta el cuatro por ciento, aunque esta cifra enmascara una gran dispersión entre países. De su lado, el costo de los alimentos se mantuvo mayormente estable en el 4,4 por ciento.
Al excluir del cálculo el impacto del precio de la energía y de los alimentos, la tasa de inflación subyacente se situó en el 4,8 por ciento, una décima menos que la lectura del mes previo.
Entre los países de la OCDE, la tasa de inflación disminuyó en enero en 10 de los 38 miembros del Think tank o Tanques pensantes de las economías avanzadas, aumentó en 15 y se mantuvo estable o prácticamente estable en 13.
En cuanto a la zona euro, el IPC armonizado se aceleró en enero una décima, hasta el 2,5 por ciento, al tiempo que la media del Grupo G7 hizo lo propio con la misma subida, hasta el 2,9 por ciento.
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