El regreso del republicano y la guerra comercial mediante esos impuestos obligan a la nación centroamericana a promover lazos con Washington, que preserven los miles de empleos de zonas francas y exportaciones, añadió el analista político Otto Guevara, citado por el diario La República.
La autoridad comercial aludió a que cualquier gobierno costarricense empoderado tras los resultados de las elecciones del 1 de febrero de 2026, si es liderado “por una persona que no se alinee con Washington, es probable que haya aranceles”, añade el experto.
Para Guevara, el gobierno de Rodrigo Chaves no tendrá problemas, porque Costa Rica “está posicionado como amigo y, por ello, su administración terminará sin sobresaltos en esta materia, como sí están viviendo otras naciones como México y Canadá”.
Una pregunta obligada a los candidatos presidenciales para evitar represalias económicas –estima el analista- sería sobre “cuál es su posición en relación con el gobierno de Estados Unidos y las políticas públicas de dicho país”.
La respuesta a esa pregunta sobre la cercanía del futuro gobierno de San José con Washington –aseguró Guevara- definiría a futuro los aranceles para Costa Rica.
Otra probabilidad calculada por el experto económico es que el gobierno de Trump abandone la Organización Mundial del Comercio y se retire de los tratados de libre comercio, agregó La República.
“Mientras Chaves esté en el gobierno –insistió el analista- no veo a los Estados Unidos imponiendo un arancel del 25 por ciento a Costa Rica para la importación de productos, porque sería contradecir lo acordado con Trump y Marco Rubio, sobre todo durante la visita de este último al país”.
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