Durante el tradicional sermón del viernes, la referencia sunita enfatizó que la región está sobre un polvorín e ignorar los riesgos es un suicidio nacional.
Para la autoridad religiosa, hoy en día, el equilibrio regional favorece los intereses estadounidenses e israelíes, y el colapso de Siria envalentonó la agresión sionista.
Qabalan insistió en la urgencia de llegar a un acuerdo político decisivo entre las principales naciones islámicas y árabes (Arabia Saudita, Irán, Türkiye, Egipto e Iraq) para reorganizar y proteger la región.
En su mensaje, reconoció la postura del presidente de la República, Joseph Aoun, e indicó que el gobierno debe adoptar una posición digna del nivel de amenaza nacional.
A juicio del mufti, ceder a las condiciones estadounidenses devastaría la estabilidad y la estructura de poder de Líbano.
En este sentido, subrayó que el gabinete debe enfrentar el desastre financiero y económico del país, especialmente en medio de los aranceles de la era de la administración de Donald Trump, a través de una presencia activa sobre el terreno y no un gobierno pasivo.
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