Dicho reporte especifica, que la cuantía es de promedio 9,5 por ciento más por el alquiler de una vivienda que quienes poseen pasaporte alemán.
De acuerdo con el organismo, en 2022 los extranjeros abonaron 7,75 euros por metro cuadrado de alquiler base, mientras que los ciudadanos alemanes pagaron en promedio 7,08 euros.
Una parte de esta diferencia se explica porque los inquilinos alemanes viven en promedio en viviendas más grandes, las cuales suelen tener un precio por metro cuadrado más bajo.
Además, los extranjeros viven en alquiler con mayor frecuencia y se benefician menos de los contratos antiguos con rentas más económicas.
La desigualdad persiste incluso al comparar contratos de igual duración: quienes tienen nacionalidad extranjera y llevan más de 20 años en la misma vivienda pagan 9,1 por ciento por encima de los alemanes.
La brecha se reduce al siete por ciento en contratos de entre 10 y 15 años, y baja al 3,5 por ciento cuando el alquiler comenzó hace menos de un año.
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