En la última semana, el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) registró 56 nuevos casos.
El coordinador nacional del programa de gusano barrenador del Senasa, Ángel Barahona, declaró a periodistas que el brote no solo afecta al ganado y a los seres humanos -49 personas contagiadas hasta la fecha-, sino también a las mascotas, con 95 perros infestados.
La mosca del gusano barrenador representa una amenaza grave no solo para la salud humana, sino también para la ganadería, pues la hembra de dicha especie puede depositar entre 300 y 400 huevecillos sobre heridas abiertas, lo que genera infecciones severas tanto en animales como en personas.
Datos recientes de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) indican que la enfermedad está presente en otros países de Centroamérica, donde se reportan más de 80 mil animales enfermos.
El panorama más complejo lo enfrenta Panamá, con el 51 por ciento de los casos, seguido por Costa Rica (22,5), Nicaragua (20,4), Honduras (1,6) y El Salvador (1,5), según la OMSA.
La miasis cutánea por gusano barrenador es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita sus huevos en heridas abiertas o lesiones de animales de sangra caliente, incluido los seres humanos.
Horas después de que el insecto deposita la larva, nacen los gusanos que se alimentan del tejido vivo.
Desde 1995, Honduras no registraba en humanos casos de gusano barrenador.
En marzo último, la nación centroamericana amplió por seis meses más la emergencia sanitaria declarada en septiembre de 2024, tras detectarse los primeros brotes de la enfermedad parasitaria en el ganado.
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