Dicho descenso marca la quinta caída mensual consecutiva y constituye la mayor reducción desde septiembre de 2023.
El análisis de los datos publicados en el informe mensual de la cartera indica que la principal causa de esta tendencia radica en que los incrementos salariales no logran igualar el ritmo de la inflación, que continúa siendo alta, especialmente en el sector alimenticio.
Los precios al consumidor subieron un 4,0 por ciento en mayo, impulsados por los mayores costos del arroz y otros alimentos, problemas que mantuvieron a los salarios reales en territorio negativo, al menos así lo describen medios nipones de prensa.
Además, el salario nominal promedio apenas aumentó un uno por ciento, mientras se vio afectado por menores ganancias especiales, incluida una significativa reducción bonos y subsidios de transporte.
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