Rebelo de Sousa solicitó examinar “con carácter de urgencia” algunos artículos de la iniciativa, aprobada por el Parlamento la pasada semana, informó en un comunicado su oficina.
Para que el proyecto sea sancionado como ley, tiene que ser firmado por del presidente, que también puede vetarlo.
En el escrito donde detalla los motivos de su decisión, el mandatario luso asegura que las modificaciones que se introducen a la reagrupación familiar de los migrantes ‘parecen restringir de manera desproporcionada y desigual el principio de la unión familiar’.
Además,’contrariamente a los objetivos del decreto, estas modificaciones pueden provocar un aumento de las rutas migratorias irregulares por parte de otros miembros de la familia que quedan excluidos del derecho a la reagrupación, como es el caso del cónyuge’, agregó Rebelo de Sousa.
Por otro lado, señala, estas limitaciones ‘pueden contribuir a una mayor estratificación entre las personas migrantes, en función de su cualificación y sector de actividad (…) comprometiendo el principio de igualdad y el principio de no discriminación’.
En cuanto a los menores y la reunificación con sus padres, recalca que ‘los niños merecen una protección especial’, como señalan los instrumentos internacionales y regionales suscritos por Portugal.
La Asamblea de la República (Parlamento unicameral) aprobó el pasado 16 de julio con los votos del centroderecha y la ultraderecha una modificación de la Ley de Extranjeros, que entre otras cuestiones limita la reagrupación familiar de los migrantes, que solo podrán solicitarla después de dos años de residencia legal en el país, cuando antes no era necesario este tiempo.
Su aprobación vino acompañada de críticas por parte de los partidos de izquierda y de organizaciones de la sociedad civil, que pidieron audiencias con el presidente luso para trasladarle sus dudas sobre la legislación.
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