Orsi expuso en el seminario El Narco nos Jaquea. Una Espada de Damocles sobre las Democracias, conferencia de carácter anual sobre crimen organizado y economías ilegales.
“El enemigo que hoy acecha a nuestras sociedades e instituciones es demasiado poderoso como para enfrentarlo divididos. Habrá que superar las diferencias transitorias y asumir que de este desafío salimos todos juntos o todos juntos nos hundiremos”, manifestó.
El mandatario pasó revista a décadas de lucha a ese flagelo, en el que la sociedad y el sistema político “no pudieron evitar que el narcotráfico se instalara en Uruguay, primero país de tránsito de estupefaciente a otros mercados y ahora uno de acopio”.
Opinó que este escenario facilitó que los jóvenes accedieran a armas de guerra y se multiplicara por ocho la población carcelaria, cada vez más joven, en los últimos 30 años.
En Uruguay el consumo per cápita de cocaína es de los más altos del mundo, afirmó.
Refirió que la pobreza y la riqueza pueden ser terreno fértil para que el tráfico de drogas se expanda.
En una sociedad donde el narco florece, se marchitan las instituciones y la seguridad que los inversores quieren para instalarse y las generaciones de jóvenes que el país necesita, educados y productivos, para encaminarse hacia un desarrollo”, dijo.
Orsi dijo que combatir este flagelo resulta tarea de todos, no de un solo gobierno.
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