«Las mujeres son los pilares invisibles de la economía informal, las guardianas de la resiliencia comunitaria, las voces sofocadas con demasiada frecuencia en las esferas de toma de decisiones», subrayó Saint Jean.
Rechazamos la invisibilidad, y exigimos una refundación de las relaciones de poder en el Estado, en la economía, en la cultura y en nuestra relación con el medio ambiente, insistió la titular.
En la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas que concluyó hoy en México, Saint Jean abogó por la garantía, protección y promoción activa de los derechos de ese segmento.
Destacó que en Haití está concebida la agenda «Política de Igualdad de Género 2014-2034», la cual busca reducir o incluso eliminar las desigualdades sociales en este apartado.
Este plan constituye un ambicioso marco estratégico destinado a transformar las relaciones de género en el país y promover una sociedad más justa e inclusiva.
En esa línea, el compromiso de Haití se basa en tres ejes principales, complementarios e inseparables, comentó la titular.
El país busca fortalecer los mecanismos de protección contra la violencia de género, garantizando un mayor acceso a los servicios esenciales, la justicia y el apoyo psicosocial adaptado a las realidades sobre el terreno.
Integrar la igualdad de género en la gobernanza pública y las políticas económicas, incluso a través de la planificación presupuestaria, los programas de recuperación y las iniciativas de recuperación inclusivas;
Asimismo, establecer un diálogo social permanente y estructurado con las organizaciones de mujeres, los jóvenes y las autoridades locales, con el fin de construir juntos políticas sostenibles e inclusivas.
lam/joe













