Las razones del incremento de las tarifas (inicialmente en un 25 por ciento y luego con otro 25 adicional), Trump las anunció claramente: pretende castigar a la nación asiática por importar petróleo a Rusia (una sanción secundaria por la guerra con Ucrania).
Los gravámenes a la quinta economía más grande del mundo entraron en vigor este miércoles y se encuentran ahora entre los más altos que aplica Washington a una gama de países.
Hace unas semanas, Trump advirtió que aquellos que compran petróleo de Rusia podrían enfrentar pronto aranceles más altos. La respuesta de India está por ver.
El déficit comercial entre Washington y Nueva Delhi se amplió durante la última década. Solo en 2024, Estados Unidos importó bienes de India por valor de unos 87 mil millones de dólares, en comparación con los cerca de 42 mil millones en productos estadounidenses exportados a ese país, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio.
Trump recibió al primer ministro de India, Narendra Modi, en la Casa Blanca el 13 de febrero. En ese momento, el ocupante del Despacho Oval dijo a los periodistas que «existe realmente un vínculo especial entre Estados Unidos y la India».
Informó entonces que Estados Unidos aumentaría las ventas militares a su socio y que «trabajarán juntos como nunca antes para enfrentar la amenaza del terrorismo islámico radical».
Comentó que habían llegado a un acuerdo sobre petróleo y gas que convertiría a Estados Unidos en el principal proveedor de la India y que ambos se unirán para crear «una de las mayores rutas comerciales de toda la historia».
Según Trump esa ruta iría desde «la India a Israel a Italia y luego a los Estados Unidos» e incluiría puertos, ferrocarriles y cables submarinos.
Antes de la visita de Modi, Trump había anticipado que en materia de tarifas no habría excepciones ni exenciones.
Por cierto, Modi viaja a China esta semana, primera vez desde 2018. Asistirá a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái -del 31 de agosto al 1 de septiembre- en la que participarán más de 20 líderes extranjeros y representantes de 10 organizaciones internacionales.
Entre los dignatarios invitados, además de Modi, se encuentran, el presidente de Rusia, Vladimir Putin; de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, y de Irán, Masoud Pezeshkian, entre otros.
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