Los delitos mediante Internet, que a nivel mundial causaron pérdidas de unos 12 mil millones de dólares en 20 años, ponen en riesgo a grandes y pequeñas empresas ticas, añadió Dunia Zamora, presidenta de esa institución de estudios financieros, citada por el periódico.
Crímenes tecnológicos de ese tipo, usados para paralizar operaciones, exigir pagos millonarios, robar datos financieros o suplantar identidades, dejaron de ser algo lejano para devenir una de las mayores amenazas de la economía global, declaró la experta a Diario Extra.
El Colegio de Contadores advirtió que, ante ese panorama, la ciberseguridad no es un asunto técnico exclusivo de especialistas, sino un asunto estratégico, ético y humano que involucra a todos los sectores.
“Es un tema –opinó- que concierne a todos, comprendidas las empresas grandes, pequeñas y medianas, por lo que comprender estos riesgos y las medidas de protección es algo esencial para exigir transparencia, proteger bienes y participar activamente en una economía digital segura”.
El ente ubicó como principales amenazas a los ransomwares, que paralizan operaciones y exigen pagos millonarios; los phishing, al suplantar identidades para robar credenciales; la filtración de datos, con riesgos legales y pérdida de confianza; los sistemas heredados vulnerables, difíciles de modernizar; y las amenazas internas, como negligencia o mal uso de accesos.
La institución de Contadores Públicos considera que a lo anterior se suma el doble filo de la Inteligencia Artificial, que, “mientras permite detectar ataques en tiempo real y responder de forma automática, también es utilizada por ‘ciberdelincuentes” para perfeccionar fraudes y estafas”.
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