De acuerdo un comunicado del colectivo, en su discurso ante la XX reunión regional de la Organización Internacional del Trabajo(OIT), que sesionó en República Dominicana, Córdoba fue enfático en las violaciones a la libertad sindical perpetradas por el Ejecutivo de José Raúl Mulino.
El dirigente agradeció al titular de la OIT, Gilbert Houngbo, por fomentar el diálogo social y propiciar ambientes de negociación como salida a los numerosos conflictos laborales que se presentan a nivel mundial.
En el caso de Panamá, dijo, a solo 15 meses del ascenso del actual Gobierno, estos nobles esfuerzos chocan contra un muro de intransigencia y de vulneración de los más elementales derechos laborales y de la libertad sindical que se levanta impenetrable ante cualquier espacio de diálogo y negociación .
En ese sentido, rechazó que el mandatario en lugar de representar a todo un pueblo sin distingo de raza o condición económica y social, se ha declarado, en sus propias palabras, como un gobierno que apoya solo a la empresa privada, a nadie más.
Córdoba denunció que en respuesta a las protestas contra una norma de pensiones, la actual administración panameña detuvo a más de 500 obreros en una obra para luego encerrarlos en una jaula improvisada. También rechazó el cierre de cuentas bancarias y el arresto de líderes del gremio como Genaro López y Jaime Caballero y que otros como Saúl Méndez(exsecretario general ) y Erasmo Cerrud, hayan tenido que refugiarse en embajadas y solicitar asilo por ver sus vidas en peligro.
También mencionó allanamientos ilegales a locales del sindicato y la apertura por el Órgano Judicial de expedientes amañados como parte de una estrategia de lawfare.
De igual manera, denunció que mientras todo eso sucede, el Gobierno panameño firmó en abril de este año un memorando de seguridad con Estados Unidos, lesivo a la soberanía porque permite el establecimiento de bases militares y la creciente presencia de sus tropas, bajo el pretexto de la lucha contra el crimen organizado.
Por otra parte, condenó los abusos cometidos contra la población en la occidental provincia de Bocas del Toro, durante la declaración del estado de urgencia y la operación policial Omega, que propiciaron acciones represivas con saldo de más de mil 200 apresados, dos muertos y decenas de heridos.
Todos estos hechos, recordó, abonaron para que Panamá ingresara a la lista de los 25 países del mundo donde mayormente se viola la libertad sindical.
Además alertó que actualmente el Gobierno está empeñado en la disolución del sindicato de la construcción y de la Cooperativa de los Trabajadores, algo que jamás ha ocurrido en 122 años de vida republicana.
Pese a la escalada de persecución política, dijo, la organización resiste y en los próximos días iniciará negociaciones con los empresarios de una nueva Convención Colectiva de Trabajo- las número 13 de 53 años de constituida-, lo que muestra capacidad de diálogo, sin dejar de luchar en todos los frentes por la reivindicación de sus derechos elementales.
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